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viernes, 21 de diciembre de 2018

Transfăgărășan. Rumanía.

Cascada Bâlea.
 
Cascada Bâlea.
 
Cascada Bâlea.
 
Cascada Bâlea.
 
Cascada Bâlea.
 

Transfăgărășan.

Transfăgărășan.

Transfăgărășan.

Transfăgărășan.

Cascada Bâlea.
 
Transfăgărășan.
 
Transfăgărășan.
 
Transfăgărășan.
 
Lago Bâlea.
 
Lago Bâlea.
 
Lago Bâlea.
 
Lago Bâlea.
 
Lago Bâlea.
 
Lago Bâlea.
 
Lago Bâlea.
 
Presa Vidraru.
 
Presa Vidraru.
 
Castillo de Poenari.
 
Castillo de Poenari.
 
Castillo de Poenari.

Castillo de Poenari.


La Transfăgărășan o DN7C es la segunda carretera pavimentada de mayor altitud de Rumania. Construida como ruta militar estratégica, los 90 kilómetros de curvas recorren de norte a sur las secciones más altas del sur de los Cárpatos, entre el pico más alto del país, el Moldoveanu, y el segundo más alto, el Negoiu. La carretera conecta las regiones históricas de Transilvania y Wallachia, y las ciudades de Sibiu y Piteşti.

 
La carretera fue construida entre 1970 y 1974, durante el mandato de Nicolae Ceauşescu. Fue la respuesta a la invasión de Checoslovaquia de 1968 por parte de la Unión Soviética. Ceaușescu quiso asegurar el rápido acceso militar a través de las montañas en caso de que la Unión Soviética intentase repetir el movimiento. Consecuentemente, la carretera fue construida principalmente por las fuerzas armadas, con un alto coste financiero y humano, pues se usaron cerca de 6.000 toneladas de dinamita solo en la cara norte, y, según informes oficiales, 40 soldados perdieron la vida durante la construcción.

La carretera alcanza los 2034 metros de altitud. La Transfăgărăşan es una carretera atractiva y un desafio para todo tipo de conductores. Debido a la topografía, la velocidad media está en torno a los 40 km/h. La carretera da acceso al Lago Bâlea y al Balneario de Bâlea.

La carretera se encuentra cerrada normalmente desde finales de octubre hasta finales de junio a causa de la nieve. Sin embargo, dependiendo de la climatología, puede llegar a permanecer abierta hasta finales de noviembre. Asimismo, puede quedar cerrada en otras ocasiones por las malas condiciones, ya que incluso ha llegado a nevar en agosto.

Se pueden encontrar indicaciones para llegar en el pueblo de Curtea de Argeş y en la villa de Cartisoara. Los viajeros pueden encontrar alojamiento y restauración en varios hoteles y hostales (cabane) a lo largo de la ruta.

Esta carretera tiene más túneles (un total de 5)1​ y puentes que ninguna otra carretera en Rumania. Ceca del punto de mayor altitud, en el lago Bâlea, la carretera atraviesa el túnel de mayor longitud en Rumania (884 m), que no cuenta con iluminación artificial.

Entre las atracciones que se pueden encontrar en la sección sur de la carretera, cerca de la villa de Arefu, está el Castillo-Fortaleza Poienari. Este castillo sirvió como residencia para VladIII el Empalador, quien fue el príncipe que inspiró a Bram Stoker el protagonista de su novela Dracula. Existe una zona de aparcamiento y un camino hacia las ruinas.

 
La sección norte es utilizada anualmente como parte de la competición ciclista: Tour de Romania (en rumano: Turul României). La dificultad de esta sección está considerada como equivalente a los puertos de Categoría especial del Tour de Francia.


Transfăgărăşan

La Transfăgărăşan (DN7C) es la carretera que une la región de Vlaquia desde el valle de Olt con Transilvania, cruzando la subcordillera de los Făgăraș (la cadena montañosa más alta del país). Recorre casi 100 km con un solo carril en cada sentido, atravesando un paisaje impresionante. Es la carretera del país que circula a mayor altura, llegando a los 2042 m en el glacial Bâlea. Para alcanzar semejante cota, las curvas son continuas y la velocidad está limitada a 40 km/h. A lo largo del camino se atraviesan 27 viaductos y el túnel más largo de Rumanía, que uno los lagos de Capra y Bâlea en las montañas Paltin a lo largo de casi 1 km, y cuya construcción supuso un reto técnico nada despreciable.

El recorrido más aconsejable es de sur a norte, desde el valle de Arefu, en la provincia de Argeș (km 61 de la DN7C), hacia el distrito de Sibiu, cerca de Cârtisoara (cruce con la DN1). A la hora de conducir hay que tener presente los cambios de altura y las numerosas curvas, un desafío continuo para vehículo y conductor. También hay que tener en cuenta que las condiciones climáticas fuera de la época estival son tan duras que la carretera permanece cerrada buena parte del año (entre noviembre y junio).

Las vistas son preciosas en cualquiera de sus puntos pero las principales atracciones son los lagos Dam y Vidrau, la fortaleza de Poienari y el lago glaciar y las fuentes naturales de Bâlea.

Cascada Bâlea

Cascada Bâlea es una de las cascadas más grandes y más bonitas de Rumania. Con una altura total de más de 60 metros en forma de abanico es una visita obligada. Mucha gente visita la zona y el glaciar del lago Bâlea.
La Cascada Bâlea se encuentra en las montañas de Munții_Făgărașului en las partes del sur de las montañas de los Cárpatos.

La cascada Cascada Bâlea no está muy lejos de Sibiu. Al conducir de Sibiu a Brasov, tome la carretera 7c-Transfăgărășan (aproximadamente a la mitad) hacia Cârţişoara y continúe hasta la estación del teleférico de la Cascada Bâlea. Desde aquí, la cascada ya es visible en la distancia, pero está a 50 minutos a pie hasta el fondo de la cascada. Sigue el rastro punteado rojo.

Lago Bâlea

El lago Bâlea es un lago glacial situado a una altitud de 2.040 m, en las montañas de Făgăraș, del condado de Sibiu. 

Sus medidas son 360 m de longitud, 46.508 m2 de superficie y una profundidad de 11,35 mts. En 1932 un área de aproximadamente 180 hectáreas alrededor del lago fueron declarados reserva científica. El lago Bâlea está aproximadamente a 77 kilómetros de las ciudades de Sibiu, 68 kilometros de Făgăraș y 85 km de Curtea de Argeș. En verano se puede llegar en coche por la carretera Transfăgărăşan, o por teleférico desde la casa de campo de las Montañas Făgăraș. La Cabana Bâlea Lake fue construida en 1904 por la Sociedad de los Cárpatos de Transilvania (Verein Karpaten Siebenburgischer). En 2006 se construyó el primer hotel cerca del lago glaciar Bâlea en Europa del Este en la forma de un iglú de 16 asientos.

Castillo de Poenari

A 26 km al norte de Curtea de Argeș por la DNC7, aparece Arefu, una pequeña población cuyo mayor interés lo constituyen el castillo –una fortaleza construida por Vlad Țepeș- y la ciudadela, Cetatea Poenari, que se hallan a 4 km del pueblo.

Para llegar hasta aquí hay que seguir una carretera no asfaltada que se desvía hacia el oeste a la entrada de la población y que está indicada como Cetatea Poenari. Al llegar a una pequeña planta hidroeléctrica y a un quiosco donde se puede –y debe- comprar agua, se toma el camino a través de un bosque muy propio del mito. Desde el final del camino hay que ascender a pie 1450 escalones (una media hora), a través de un bosque denso y oscuro.

Al castillo le corresponde tanta fama como al de Bran, aunque es mucho menos visitado. Domina una posición geoestratégica clave en la lucha contra los invasores y ofrece unas bellas vistas del paraje de la Făgăraș. Posiblemente comenzó a construirse en el siglo XIII, pero fue ya en tiempos de Vlad Țepeș (1456) cuando se terminó su construcción. Para ello se empleó como mano de obra a los presos supervivientes de la venganza contra los boyardos que, según la leyenda, Vlad Țepeș se tomó en Targoviste por el asesinato (enterrado vivo) de su hermano. En todo caso, lo que sí está documentado es que Vlad Țepeș vivió aquí durante algún tiempo y que aquí se acrecentó su personalidad de inflexible en la venganza. En 1888 un tercio de la ciudadela se derrumbó río abajo, así que la visita está muy limitada. Tras subir los escalones, se cruza el puente de madera que da acceso al edificio y aparecen los restos de las dos torres de entrada. Cuenta la leyenda que desde aquí se tiró la mujer de Tepes cuando el castillo fue capturado por los turcos, mientras el valiente Vlad huía hacia las montañas.

La presa de Vidraru

La presa de Vidraru se encuentra al inicio de la carretera Transfăgăraș, al pie de las montañas Făgăraș, en el sur de la región de Transilvania. Fue construida en 1965 para retener las aguas del lago Argeș y crear energía eléctrica. La presa tiene una forma de arco, y su construcción llegó a la creación de una reserva de agua, el lago de Vidrau. La presa mide 305 metros de largo, 166 metros de alto. Está rodeado de montañas y un paisaje así recuerda mucho los Alpes. La construcción de la presa duró más de cinco años, con una red de túneles subterráneos, la excavación de piedras y la destrucción de un pueblo. Era entonces la quinta más grande de Europa y novena en el mundo. Produce electricidad para toda la región y las ciudades de Pitesti, Curtea y Albestii de Argeș.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

Castillo de Bran. Rumanía.















































Castillo de Bran.

Aunque es conocido como el castillo de Drácula y es una de las principales atracciones del país, no se ha podido demostrar que el famoso Vlad III de Muntenia, o Vlad Tepes, pasara aquí mucho tiempo. La única noticia histórica fiable que consta es que dicho príncipe conquistó Bran en el transcurso de una disputa con los comerciantes de Brasov en 1459. Sobre un alto promontorio rocoso de más de 60 m de altura, funcionó como bastión defensivo y como puesto de aduana entre Valaquia y Transilvania en los tiempos en que ambas regiones eran principados independientes.

Para visitar el castillo es recomendable escoger las horas de menos afluencia de público –un buen momento es justo al abrir sus puertas-, pues la visita está llena de pequeñas escaleras empinadas, angostos pasadizos y recovecos que hacen incómodo el tránsito cuando hay mucha gente. El interior del castillo después de la restauración llevada a cabo se presenta con un aspecto muy similar al que debió de tener en la época de la reina María, su más famosa inquilina, que a comienzos del siglo XX lo amuebló y decoró en un particular estilo.

El acceso al edificio se realiza subiendo una escalera que, a través de una puerta de estilo gótico, da paso a la torre vigía, cuya entrada debió estar protegida por una gran reja. Desde aquí se sale a un patio al que se abren la sala de la Guarnición y la sala de la Cancillería, decorada con mobiliario renacentista. Atravesando una zona de paso, se encuentra la capilla del príncipe Mircea, cuyo interior lamentablemente no se puede visitar.

Ya en el primer piso, un recibidor abovedado da acceso a diversas estancias como la habitación de la Reina María –decorada profusamente con objetos sagrados y motivos florales-, la sala Gótica y el salón Grande, acondicionado también por la reina en el periodo de entreguerras.

En la tercera planta pueden visitarse el llamado salón Biedermeier, por el estilo del mobiliario que lo decora, el dormitorio del rey Ferdinand, en estilo barroco completado por numerosos objetos de culto, un comedor, el salón neorrococó, repleto de dorados y tejidos florales, y una habitación con mobiliario rústico realizado entre los siglos XVIII y XIX por artesanos austríacos que se inspiraron en la época barroca.

Por último, en la cuarta planta, se ubica la sala de los trofeos de caza, el dormitorio del príncipe Nicolás, que se abre al paisaje desde un pequeño balcón, y una sala dedicada a la memoria de la Reina María que tanta influencia ejerció sobre el destino del castillo.

La visita también incluye una sección etnográfica al aire libre, ubicada en el parque cercano al castillo, en la que se recrea la vida campesina de la zona con casas tradicionales de madera y otros edificios propios de la actividad rural. También se muestra una completa colección de cerámica y de iconos procedentes de famosos centros productores de la región, como Tohan, Brasov y Nicula.

La leyenda del conde Drácula.

Drácula, la novela escrita en 1897 por Bram Stoker se convirtió en la obra maestra de la literatura de terror, reconocida por la crítica, público y autores coetáneos. El tiempo ha dado la razón a Stoker y su personaje abrió las puertas a uno de los tópicos más usados en el género de terror: el vampirismo. La fuerza de la novela ha dado para cientos de películas y nuevas historias de vampiros, aunque el peso del original es incuestionable. Dicen que el autor debe la fama de su novela a un famoso erudito húngaro, que le asesoró en la creación del personaje, rescatando las historias de Vlad Tepes, El Empalador, y su lucha contra los otomanos. Pero el halo victoriano y refinado que dio a su personaje, más parecido a un ilustrado aristócrata, poco tienen que ver son la personalidad tosca y sádica del que fuese voivoda de Valaquia y uno de los gobernantes más apreciados del país con el correr del tiempo.

Más información detallada sobre Vlad Tepes y su dinastía:
https://reyesydinastias.blogspot.com/2014/08/vlad-iii-tepes-de-valaquia-el-dracula.html