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martes, 26 de abril de 2022

Iglesia de San Francisco. Tuy. Pontevedra. Galicia.

En el centro de Tui se localiza un convento que formó parte de del convento franciscano de San Antonio, del siglo XVII-XVIII, construido entre los años 1682-1728. De su fachada neoclásica destaca su portada, donde vemos a San Antonio bajo un frontón. Una sencilla torre de dos cuerpos corona el lado izquierdo de la blanca fachada.

En el interior mencionar el retablo barroco del año 1741, creado por artistas portugueses, los retablos laterales, la cúpula de media naranja y el amplio coro. En el lado sur se abre la Capilla de la Venerable Orden Tercera que data del año 1777. Existen dos claustros, de los que uno de ellos es de estilo barroco. Desde 1850 el convento alberga el Seminario Menor diocesano.




Vilagarcia de Arousa. Pontevedra. Galicia.

 



Villagarcía de Arosa, o Vilagarcía de Arousa en gallego, es una encantadora localidad costera de la bella comarca gallega de O Salnés, en Pontevedra. Se trata de una villa de lo más marinera, poseedora de un magnífico puerto marítimo, comercial y deportivo, que lleva funcionando desde el siglo XIX.

lunes, 25 de abril de 2022

Catedral de Tuy. Pontevedra. Galicia.

Historia.

Hablar del primer templo tudense es hablar de la ciudad de Tui. Es hablar de historia y tradición ya que, situada en lo alto de la colina rocosa donde se halla junto al paso del caudaloso río Miño y su carácter de frontera con Portugal, la Catedral ha sido testigo del devenir histórico de este pueblo a lo largo de los siglos.


Debemos buscar los antecedentes de esta magna construcción en la primitiva basílica paleocristiana de los siglos V-VI, en tiempos del Reino Suevo, si bien los registros arqueológicos advierten una ocupación del espacio ininterrumpida desde tiempos prerromanos. De nombre Castellum Tyde, la ciudad era cabeza de la comarca de los Grovios, perteneciente al Conventus Bracarensis; en los siglos siguientes se convirtió en un centro de especial relevancia, punto clave para el comercio y sede de monarcas y poderosos nobles, desarrollándose principalmente una intensa actividad comercial en su puerto hacia el siglo XV. E incluso, se documenta de forma fehaciente la presencia de dos sinagogas de la importante colonia judía durante la Edad Media.

El edificio catedralicio actual comenzó a tomar forma a lo largo del siglo XII tras los convulsos períodos de invasiones sarracenas y normandas cuando la ciudad es erigida nuevamente como sede episcopal. Es entonces cuando los obispos, con el apoyo de reyes y nobles, impulsan la construcción del templo consiguiendo para este fin numerosos privilegios y concesiones. La presencia de murallas y fortificaciones denotan el carácter defensivo de la ciudad, dada su importancia estratégica como cruce y confluencia de caminos.

El Claustro.

El origen de la palabra “claustro” debemos buscarlo en el vocablo latino “claudere” cuyo significado es “cerrar”. Y esta era la función primitiva de los claustros: espacios cerrados en torno a los cuales se disponían una serie de dependencias de variada índole: tales como administrativas, funerarias, de meditación…



En el caso de la Catedral de Tui, el claustro destaca, además de por su imponente construcción por ser el lugar en el que se encuentra ubicada la colección epigráfica y heráldica del conjunto catedralicio (cuyas piezas más antiguas se remontan a época visigoda) y porque, en sus inmediaciones, también se encuentra la Sala Capitular Románica del siglo XII, es decir, la primitiva sala de reunión de los canónigos del primer templo de la ciudad, con un marcado carácter medieval en su trazado y en la composición pétrea de su arquitectura.

Sus galerías están formadas por grandes arcos apuntados de descarga que cobijan en su interior a otros dos de dimensiones más reducidas sostenidos por finas columnas de capiteles florales dobles.

Es de apreciar la conservación del claustro tudense, que tiene la particularidad de ser el más antiguo de la comunidad gallega. De gran belleza y armonía, data de la primera mitad del siglo XIII, destacando su trazado siguiendo la influencia cisterciense quizá del cercano monasterio de Santa María de Oia.

El Coro.

Unos de los espacios más característicos de todas las catedrales es el destinado al coro que, tradicionalmente, se ha venido situando en el espacio central de la nave principal, frente al altar mayor.

En algunas catedrales, las recientes reformas litúrgicas aconsejaron el traslado de los elementos del coro a otros espacios, con una finalidad puramente catequética, dejando libre el espacio para acoger al todo el pueblo de Dios reunido frente al Altar para participar la Eucaristía. Es por esta razón que el coro de la catedral tudense se halla situado en la Capilla Mayor, aunque, bajo los órganos, se encuentran sendas hileras con parte de la sillería que realizara el maestro Castro Canseco a finales del XVII. En dicha sillería se representa con excepcionales relieves tallados sobre la madera las efigies de diversos santos, muchos de ellos muy prodigados en las devociones gallegas, y escenas de la Virgen María que acentúan el carácter mariano de este templo.

El espacio del coro estaba destinado a aquellos clérigos que formaban parte de él para realizar los cantos y los oficios divinos.

Portada Norte.

En contraposición a la fachada occidental, también llamada Occidental, se encuentra la Portada Norte o de San Epitacio, haciendo referencia al primer obispo de la diócesis y de la ciudad de Tui cuya imagen es apreciable colocada sobre un primitivo capitel de época prerrománica.

La Portada Norte constituye la principal expresión del arte románico en la catedral tudense, fundamentalmente por la originalidad de la disposición de los tres arcos de descarga combinándose, dando como resultado un aspecto exterior único en el arte gallego, a pesar de la sobriedad de las columnas que flanquean la puerta y la ausencia decorativa del tímpano.

Todo el conjunto queda rematado en la parte superior por un rosetón de motivos florales.

Portada Principal.

Una de las principales características de la Catedral de Tui es su portada principal, también conocida como Portada Occidental, en tanto la hace única e identificativa del espacio sacro al que sirve de antesala. En ella luce, en todo su apogeo, el gótico de esta catedral.


Dicha portada constituye todo un programa iconográfico cuya característica más destacada es su finalidad didáctica y catequética. Podemos afirmar, no en vano, que se trata de un soberbio retablo exterior en el que la vida de la Virgen María y su importancia en la Historia de la Salvación se expone de forma rotunda plasmada en la calidad artística de la portada.o en la portada.

Todo este conjunto se encuentra cubierto por un pórtico de arcos apuntados a modo de templete almenado fechado en el siglo XIII. Esta fachada principal es un resumen de la historia de la Catedral, pues contiene elementos decorativos que datan de diferentes épocas. Terminada hacia 1225, es posible apreciar la valía es las estatuas-columnas que flanquean la puerta de acceso ilustradas con las imágenes de reyes y profetas que dan paso a la lectura en el tímpano de un completo conjunto ilustrativo dividido en varios cuerpos perfectamente diferenciados, en el que destacan temas como el nacimiento de Cristo, la Adoración de los Magos, una curiosa representación de la Jerusalén Celeste, etc.

Timbrando las puertas, realizadas en madera en el siglo XVIII, se encuentra una bella representación de la Asunción de la Virgen, titular de este principal templo tudense.

La obra escultórica, de notable valía, se atribuye en su ejecución a artistas provenientes de Francia que llegaron hasta Tui bajo el patrocinio del monarca leonés Alfonso IX, el cual queda reflejado.

Retablo de la Expectación.

El arte sacro se vale de multitud de recursos didácticos para transmitir a los fieles todos aquellos mensajes que la simple lectura es incapaz de asimilar, de ahí la riqueza sublime de la decoración profusa y atrevida del arte religioso, en general, y del arte barroco, en particular.

Prueba de ello es este retablo de la Expectación de la Santísima Virgen, el más sobresaliente de los existentes en este artístico templo. La Virgen es representada encinta, apoyando la mano sobre el fruto de su vientre. Este magnífico retablo se debe a la gubia del maestro de Redondela Antonio del Villar, durante el siglo XVIII. La imagen de la Virgen es anterior.

Todo el conjunto está flanqueado de hornacinas con representaciones hagiográficas y medallones con escenas de la historia de la Salvación, constituyendo un deleite visual para los sentidos pleno de carga histórica y simbólica que es posible conocer, al igual que todo el conjunto catedralicio, in situ.

Sala Capitular.

Si exteriormente, es la Portada de San Epitacio el principal vestigio románico de la Catedral de Tui, en el interior, sin duda uno de los espacios más representativos de dicha etapa artística es la Sala Capitular del siglo XII, situada en las inmediaciones del claustro catedralicio, conjuntamente con el cual es recomendable su apreciación.

Es posible imaginar, allá por sus primeros días, cómo los canónigos de la Catedral podían sentir la protección y el cobijo que la fuerte y sólida estructura pétrea de la fábrica les proporcionaba. En dicha sala tenían lugar los “capítulos”, es decir, las reuniones de los canónigos para deliberar determinadas cuestiones relacionadas con sus menesteres, y, seguramente, el espacio fuese concebido en determinados momentos también como lugar de meditación y estudio, a modo de aula.

En ella hoy, además de la estructura que por sí denota su antigüedad y el paso de los siglos, se pueden observar piezas interesantísimas procedentes de varios rincones del conjunto catedralicio y pertenecientes a diferentes épocas.

Capilla de las Reliquias.

Aunque su nombre es Capilla de San Telmo, es comúnmente denominada Capilla de las Reliquias en alusión a la cantidad (y a calidad) de las reliquias que en ella se encuentran custodiadas de forma permanente para veneración de los fieles. Este espacio sacro se erige en uno de los más característicos de la catedral tudense, al tiempo que supone uno de sus rasgos más distintivos. No en vano, la existencia de reliquias entronca con la fuerte tradición medieval de las iglesias de peregrinación más relevantes.


Su marcado carácter renacentista atestigua la fecha de su construcción a lo largo del siglo XVI impulsada por el obispo Torquemada cuya heráldica aparece representada en la clave del arcosolio de su sepultura, situada a la entrada de la capilla.

Merecen especial atención la bóveda nervada con pinjantes en sus intersecciones, e igualmente el llamativo altar-relicario que cubre el muro central presidido por la imagen del patrón de la ciudad, San Pedro González Telmo, cuyas reliquias se custodian en esta capilla junto a otras guardadas en los diversos armarios y compartimentos que conforman el retablo, realizado en el siglo XVIII en madera sobredorada.

Por la festividad de San Telmo, son expuestas las reliquias para veneración de los fieles y devotos.

Órganos de la Catedral.

Nos dice San Agustín, padre y doctor de la Iglesia que “quien canta, dos veces reza”. La contemplación en detalle de los soberbios órganos barrocos de la Catedral de Tui, realizados en el siglo XVIII y rematados por las imágenes de San Telmo y Santiago Apóstol, nos hará comprender cómo la música es también una forma de arte y, en un espacio sacro de primera magnitud como es esta catedral, también una forma de honrar a Dios. Por tanto, la música forma parte también del inconmensurable patrimonio eclesiástico.

Museo Catedralicio.

La primera apreciación al entrar en el Museo Catedralicio es sin duda contemplar cómo tal cantidad de objetos artísticos, tan ricos y variados, hacen de esta primitiva capilla de Santa Catalina un espacio interesantísimo que no dejará indiferente a ningún visitante.

La calidad artística de los retablos, la valía de las piezas que en sus vitrinas se conservan y el preciosismo de los detalles de las mismas conforman este espacio de la Catedral Tudense como uno de los más característicos del primer templo de la ciudad, en el que la historia y el arte se dan cita en tiempo y forma para mostrar generosamente el patrimonio tan rico que los siglos han legado a esta conocida catedral gallega.

Como hemos dicho al principio, el Museo Catedralicio se encuentra ubicado en la conocida como Capilla de Santa Catalina, santa que preside el retablo principal flanqueada por diversos santos fruto de la devoción del obispo impulsor de este espacio sacro: Fray Anselmo Gómez de la Torre, quien en el siglo XVIII la reformó dotándola de mayor altura, dejando constancia de este hecho en sus escudos de armas.

Es en esta capilla donde se encuentran expuestas las diferentes piezas artísticas que conforman el Tesoro de la Catedral, tales como la rica colección de cálices y vasos sagrados (entre los que destacan los llamados “de Coco” y de “Los Evangelistas); una custodia procesional del siglo XVII profusamente decorada y de gran valía y una bella imagen sedente de la Virgen con el Niño, de marcados rasgos medievales, conocida como “La Patrona” o el conocido y antiguo Facistol del Coro, por citar algunos ejemplos sobresalientes.

Cabe destacar que, algunas de las piezas artísticas custodiadas en esta capilla-museo, por la calidad de su hechura y su valía histórica, estuvieron presentes en la Exposición Universal de Barcelona del año 1929 y en la exposición Galicia no Tempo que tuvo lugar en 1991.

Otros:




Fortaleza de Valença desde el mirador de la Catedral

 

Tuy. Pontevedra. Galicia.

Tuy​ (en gallego, y oficialmente, Tui)​ es una ciudad de España, en la provincia de Pontevedra, comunidad autónoma de Galicia, situada en la parte oriental de la comarca del Bajo Miño. En ella se sitúa una de las catedrales más famosas de Galicia, la catedral de Santa María de Tuy.

Policía Local de Tui

Palco da música do Cantón de Diomedes

 

Tapería El Express. Cambados. Pontevedra. Galicia.

 






domingo, 24 de abril de 2022

Cambados. Pontevedra. Galicia.

La villa de Cambados es conocida principalmente por ser la Capital del Vino Albariño, por su excelente gastronomía, por su incomparable Conjunto Histórico Artístico, por la amabilidad y familiaridad de su gente … pero Cambados es mucho más: es tiempo de ocio, de tranquilidad, relajación y fiesta.










Rua Esperanza


Rua Esperanza


A Fonte do Viño


Tapería El Express


Rua Esperanza


A Fonte do Viño


Estatua do Rañeiro


Tapería El Express


Casa Mariñeira Lourdes


Casa Mariñeira Lourdes


Pazo A Capitana


Viñas de Albariño


Tanatorio del Salnés
 

Cambados es un auténtico museo al aire libre esculpido en granito, que atesora uno de los conjuntos históricos mejor conservados de Galicia por la infinidad de pazos señoriales, calles nobles, monumentos, esculturas… Cambados nace de la fusión de tres villas históricas que mantienen su autenticidad: Fefiñáns, con un marcado carácter noble, Cambados con sus bellas plazas, calles y ruinas de Santa Mariña, y el carácter eminentemente marinero de San Tomé. Su unión hace de Cambados un lugar único en Galicia.





La plaza de Fefiñáns

está formada por el pazo de Fefiñáns, el arco-puente, la atalaya Torre del Homenaje, y por la iglesia de San Benito, siendo uno de los conjuntos arquitectónicos más bellos y admirados de Galicia. Antiguamente era conocida como la plaza del mercado, pues allí era donde se celebraba semanalmente.

Pazo de Fefiñáns.

Declarado Bien de Interés Cultural en el 2012 el pazo de Fefiñáns comenzó su construcción en el s.XVI por mandato de Juan Sarmiento y Valladares, señor de Fefiñáns y consejero de Felipe II, la obra la terminó su sobrino D. Gonzalo de Valladares, I Vizconde de Fefiñáns, título concedido por Felipe IV, y el hijo de éste D. Fernando de Valladares II Vizconde de Fefiñáns en el s.XVII.



Más tarde, fue transferido por vínculos matrimoniales a los condes de Figueroa.

El pazo, posee una clara influencia de la arquitectura renacentista italiana, patente sobre todo en la composición de sus fachadas.  Tiene forma de «L» con dos bellos balcones circulares de indiscutible belleza situados a ambos extremos del edificio. Dos grandes portalones de acceso, y sobre ellos, dos grandes escudos de linajes familiares, introducidos por D. Fernando de Valladares embellecen la fachada de la espectacular edificación. El lado norte del palacio está dedicado a D. Fernando de Valladares y el lado de poniente a D. Gonzalo.

Una gran torre almenada y un arco-puente de traza barroca en el extremo norte del pazo, que, antiguamente estaba acompañado por otros tres, complementan el conjunto arquitectónico.

Hoy en día, en los bajos del palacio se sitúan dos bodegas de vino albariño, bodega Joaquín Gil Armada y bodega Palacio de Fefiñanes; ésta última fue la primera bodega que comercializó el vino albariño con marca y etiqueta.

Iglesia de San Benito.

Antiguo templo románico, remodelado a comienzos del s.XV y reedificado en el s.XVII por orden de D. Gonzalo de Valladares poniéndola bajo el patrocinio de San Benito. Al igual que el pazo fue declarada Bien de Interés Cultural en agosto del 2012.



La fachada y las torres fueron construidas en 1784, tal y como demuestra una inscripción situada sobre el arco de acceso.

Sus elementos más destacados son los dos campanarios barrocos y su interior gótico, donde son de admirar la bóveda principal, las dos capillas interiores con los sepulcros de D. Gonzalo de Valladares y su esposa Dña. María Ozores y Silva, y la capilla mayor presidida por un retablo barroco.

Dos figuras de granito conocidas como los Balboas, ataviadas como guerreros con maza y escudo, escoltan los enterramientos de sus señores situados en el interior del sagrado templo y protegen simbólicamente la plaza y la iglesia.

Arco-Puente.


Único puente en forma de arco que se conserva de los cuatro que antiguamente existían en la plaza. Eran utilizados por los nobles del pazo para desplazarse por las distintas dependencias del conjunto, o para acceder a la parte privada que poseían en la iglesia de San Benito.

En 1843, se toma la decisión de tirar esos arcos porque dicen que interrumpían el paso del mercado semanal que allí se celebraba, así como a la gente que viajaba a caballo o a los carros cargados de leña. El responsable de esta decisión fue Javier de Zarate y Murga, Marqués de Montesacro.

Torre del Homenaje.


Torre-mirador del s.XVI.

Pazo de Bazán.

Mandado construir por D. Pedro Bazán de Torres, párroco de Cambados, en el s.XVII, restaurado en el  XVIII por Pedro Bazán de Mendoza, siendo residencia de su hijo Pedro Pablo Bazán de Mendoza famoso traductor de Voltaire, y Luisa Bazán, bisabuela de la conocida escritora Emilia Pardo Bazán.

Finalmente, fue adquirido en la década de los 60 por el Ministerio de Información y Turismo siendo totalmente remodelado para albergar el Parador Nacional de Turismo del Abariño.

Escultura Francisco Asorey.


Pieza realizada en bronce por Lucas Míguez en conmemoración del 50 aniversario de la muerte del escultor en el 2011.


Casa Consistorial.




Data del año 1850, y fue construido en un primer momento para albergar la cárcel y el juzgado del partido judicial de Cambados.

Convento de San Francisco.



Fundado bajo la orden franciscana y puesta bajo la advocación de la Inmaculada Concepción por el matrimonio natural de Villajuan D. Juan Daval y Dña. María Pérez en el año 1588.

Fue convento franciscano, hasta que en el año 1835, con la desamortización, la propiedad del edificio pasó al estado y los monjes tuvieron que abandonar el convento.

El edificio se convirtió entonces en cuartel de adiestramiento militar, del primer batallón del Salnés, y posteriormente en escuela y cárcel. Finalmente fue demolido y las piedras de las cortes y otras dependencias se utilizaron para el malecón del paseo de A Calzada, para la alameda de San Tomé y para empedrar la calle que da acceso al convento, hoy en día calle Padre Peña.

El templo sustituyó a la antigua iglesia parroquial de Santa Mariña. En su interior se encuentran los enterramientos de sus fundadores D. Juan Daval y Dña. María Pérez, siendo de estilo gótico marinero, presenta también rasgos renacentistas. Consta de una sola nave con dos capillas con bóvedas de crucería en el lado del Evangelio.

Destaca la fachada con multitud de representaciones, cinco llagas franciscanas, las figuras de Adán y Eva, cada uno de ellos situados dentro de una concha, las representaciones de los fundadores en posición orante y el escudo de los Figueroa.

También podemos ver una cruz junto a la puerta de acceso a la iglesia, que es un homenaje a José Antonio Primo de Rivera y a los caídos en el bando nacional durante la guerra civil.

Pazo de Ulloa.




También conocido con el nombre de “La Casa de los Pazos” o “Pazo Quintanilla”. Fue construído en el solar que ocupaba la antigua morada de D. Lope Sánchez de Ulloa por su hija Dña. María Sanchez de Ulloa, siendo residencia de sus hijos D. Diego de Acevedo, militar, y D. Alonso Fonseca III, arzobispo de Santiago y de Toledo y uno de los impulsores de la Universidad de Santiago de Compostela.

El edificio sufrió varias reformas a lo largo de los años, efectuadas por los distintos propietarios como la Casa de Alba o el Marqués de Riestra.

Llama la atención el escudo de armas, puesto que tiene la peculiaridad de encontrarse ladeado, en él aparecen los linajes familiares de los Acevedo,  los Ulloa,  los Fonseca y los Castro.

Frente a este pazo se puede ver un “cruceiro”.

Ruinas de Santa Mariña Dozo.

Situada en la falda del monte de A Pastora, en las inmediaciones de un antiguo castro, se encuentran los restos de la antigua iglesia parroquial de Santa Mariña, patrona de Cambados.















Sobre una capilla románica del s.XII, D. Lope Sánchez de Ulloa construyó la iglesia de Santa Mariña Dozo, que fue restaurada y ampliada por su hija Dña. María de Ulloa a finales del s.XV.

De estilo gótico marinero, presenta también rasgos renacentistas. Consta de una sola nave dividida por cuatro arcos transversales románicos, cinco capillas laterales, sacristía y capilla mayor. En su interior destaca la decoración con bolas sobre los arcos y capillas. En uno de estos arcos está representado uno de los siete pecados capitales, “la pereza”. En las capillas destacan las iconografías en relieve con escenas bíblicas, tales como la visitación, Cristo y los apóstoles, la expulsión del paraíso o los pecados capitales.

Fue destechada y abandonada por motivos políticos y religiosos en el s.XIX, trasladando la iglesia parroquial a la iglesia del antiguo convento de San Francisco más céntrica. Finalmente se utilizó como cementerio parroquial.

Sus restos fueron declarados Monumento Nacional en el año 1943 y albergan hoy en día “…el más melancólico camposanto del mundo” en palabras del escritor Álvaro Cunqueiro, gran admirador de la villa cambadesa.

Desde diciembre de 2013 y, tras el 70 aniversario como Monumento Nacional, el Ayuntamiento de Cambados consiguió la inclusión de las Ruinas de Santa Mariña Dozo en la prestigiosa Asociación de Cementerios Singulares de Europa (ASCE), convirtiéndose en el primer cementerio de la provincia de Pontevedra en pertenecer a este selecto grupo, y el cuarto de nuestra Comunidad Autónoma, tras el Cementerio de San Amaro de A Coruña, el Cementerio Inglés de Camariñas y el Cementerio de Lugo.

Santa Mariña Dozo abre, a partir de ahora, una nueva vía de promoción y difusión de nuestro patrimonio, a través de esta red que agrupa 22 países y 179 cementerios europeos tan significativos como las Catacumbas de Roma, el Père – Lachaise de Paris o el Zentralfriedhof de Viena.

Ermita de A Pastora.

Situada en el monte de A Pastora, muy próxima a las ruinas de Santa Mariña. Fue construída a finales del s.XVI por Juan Fariña, notario de la villa, y puesta bajo la advocación del Buen Jesús y la Virgen de las Nieves, ésta última sustituída por la Virgen de A Pastora en el s. XVIII. Acoge en su interior la imagen sedente de la virgen, artísticamente meritoria y de valioso policromado.