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domingo, 12 de abril de 2020

La Bodeguita de San Segundo. Ávila.


La Bodeguita de San Segundo. Ávila.

La Bodeguita de San Segundo ocupa en Ávila un espacio muy cuidado en el que centra una actividad que gira en torno al vino y a las más de 400 referencias que ofrecen. La gastronomía regional toma aquí forma de tapas y raciones elaboradas con buenos productos como patés, jamones, lomos o quesos. En verano sacan una terracita que merece la pena, sobre todo por la cercanía de las murallas y su iluminación. El interior es elegante y cálido pero de líneas rectas y modernas.



Basílica de San Vicente. Ávila.


Basílica de San Vicente. Ávila.

Extramuros, la basílica de San Vicente, construida en granito "caleño", se levanta, muy condicionada por la orografía, en el lugar donde la tradición señala fueron martirizados y enterrados Vicente, Sabina y Cristeta. Es el gran modelo del románico en Ávila y sus cuidadas proporciones le convierten en un ejemplo único del románico hispano; receptor de las influencias foráneas y de la fábrica de la catedral, es al mismo tiempo difusor del estilo en la ciudad.

Su planta es de cruz latina con tres naves de seis tramos y un brazo de crucero, presentando la singularidad de contar con un triforio gótico sobre las naves laterales. La esbelta cabecera triabsidiada se levanta sobre una cripta funeraria de carácter litúrgico.

Su construcción se inicia hacia 1120, ejecutándose la caja general, hasta alcanzar la puerta Oeste; hacia mediados de la centuria (1150-1170), se alzaron las torres y el nártex de entrada, cerrándose las naves laterales con bóvedas de cuarto de cañón deprimido y bóvedas nervadas para la central, que ya anuncian el gótico. A mediados del S.XIII se cubre el cimborrio con bóveda ochavada.

Los capiteles historiados de la capilla mayor, el cenotafio de los santos (obra de Fruchel de mediados del S.XII), en el que se relata la detención, condena y martirio de los santos Vicente, Cristeta y Sabina, la portada occidental y la cornisa meridional, constituyen lo mejor de la escultura románica del templo y de la ciudad.

La galería porticada, adosada al mediodía, se construye en el S.XV.

San Vicente será el primer edificio español restaurado de acuerdo a criterios historicistas, donde Hernández Callejo, Vicente Miranda y, sobre todo, Repullés y Vargas intervinieron desde mediados del S.XIX hasta el primer cuarto del S. XX.

En la cripta se encuentra la imagen de la virgen de la Soterraña (S.XV), venerada por Santa Teresa de Jesús.

Declarada Monumento Nacional en 1923.

La iglesia de San Vicente de Ávila es un templo de planta basilical de notables dimensiones que alcanzan los 66 metros de longitud total por 44 de anchura de sus tres naves y 41 de longitud de la nave crucero. Está dedicado a los santos Vicente, Sabina y Cristeta, mártires de principio del siglo 4. Hacia 306 Daciano gobernador de Hispania bajo el mandato de Diocleciano ordenó apresar y torturar a estos tres hermanos por negarse a ofrecer sacrificios a los dioses romanos.

Tras torturarlos, acabó con sus vidas por el brutal procedimiento del aplastamiento de sus cráneos, descrito con detalle en los bajorrelieves del magnífico cenotafio románico que se guarda en el transepto del templo. El templo se inició hacia 1130 con posterioridad a la edificación de la muralla. Se ubica a poca distancia de su ángulo nordeste y próximo a la puerta de su mismo nombre.

En el año 1062 las reliquias de los santos fueron trasladadas a San Pedro de Arlanza por temor a las incursiones islámicas. Regresaron en 1175 a la conclusión de templo y cenotafio. Un nuevo traslado se produjo en 1835, a Covarrubias primero y a la catedral de Burgos después. De allí regresaron sus urnas al altar mayor del templo, donde permanecen.

La edificación del templo se inició en 1130 por su cabecera que muestra un decidido y rotundo hacer del románico pleno, sin vacilaciones, con unas dimensiones notables en su cabecera, bien articulada y decorada. El material con que se edificó fue la "piedra caleña", una arenisca procedente de la cantera del pueblo de La Colilla situado a unos siete kilómetros a poniente del templo. Su principal característica radica en los variados tonos rojizos que muestra en vetas y por los que se la denomina "arenisca sangrante".

El lugar donde fueron depositados los cuerpos de los mártires, probablemente un cementerio romano constituye la base de la cabecera del templo, La roca viva en la que se cree que estuvieron los cuerpos aflora en la cabecera norte de la cripta del templo. A esta cripta sobre la que se eleva con decisión su cabecera se la conoce como "La Soterraña", nombre que comparte la virgen románica que allí se venera como patrona de Ávila.

Tras su inicio en 1130 con la cabecera edificada las obras sufrieron un parón. A mediados del XII se retoma la obra impulsada por Alfonso X el Sabio y Sancho IV, concluyéndose a inicios del XIV. El cimborrio del templo se edifica ya en clave gótica, mientras que las bóvedas y el bloque occidental lo hacen en clave protogótica. Hay tres portadas en el templo. Dos laterales que abren en el segundo tramo la del lado sur y en el tercero la septentrional; y la tercera, la principal, que abre a poniente en el majestuoso bloque occidental de la iglesia.

Otra de las peculiaridades de San Vicente es que junto con San Isidoro de León y SantaGadea de Burgos fue uno de los tres "templos juraderos" del reino de Castilla. En ellos se prestaba juramento decisorio y sagrado acerca de diferentes cuestiones hasta que el rito fue prohibido por los Reyes Católicos en 1505.

En el caso de San Vicente el juramento se prestaba ante el Cristo del lado posterior del cenotafio de los santos apoyando la mano sobre la rosa que hay bajo el mismo y que se conoce como "rosa juradera".

San Vicente, al lado de las murallas abulenses, luce espléndido también por la noche. La iluminación le aporta un tono mágico que merece la pena mostrar en imágenes de su cabecera, lado sur y bloque occidental. Si ha de apuntarse algún reproche al templo quizá el adecuado sea la excesiva restauración llevada a cabo entre los siglos XIX y XX por los arquitectos Hernández Calleja, Vicente Miranda y Repullés y Vargas. Por otra parte ellos fueron respetuosos con el proyecto inicial del templo y actuaron por primera vez con criterios restauradores.










Cenotafio de los santos mártires

En el plano escultórico hay que fijarse en la colección de canecillos de gran fantasía, pero sobre todo en el magnífico cenotafio de los mártires, una de las cumbres de la escultura románica española de finales del siglo XII.

Es una estructura que imita a un templo de tres naves sobre arcos y columnas. En los frentes más largos, se relata la persecución y muerte de los Vicente, Sabina y Cristeta por orden de Daciano. En los extremos vemos a Cristo en Majestad con el Tetramorfos y la Adoración de los Reyes Magos.
 


Capilla del Ábside Norte.
 
Cripta de la Soterraña y Virgen románica..
 
Esculturas de los Santos Mártires.

Universidad Catolica de Ávila.


Universidad Catolica de Ávila.

La Universidad Católica Santa Teresa de Jesús de Ávila, conocida también como Universidad Católica de Ávila (UCAV), es una universidad privada, católica, ubicada en Ávila, Castilla y León (España). Su nombre rinde homenaje a Santa Teresa de Jesús.

La Universidad Católica «Santa Teresa de Jesús» de Ávila (UCAV) surgió el 24 de agosto de 1996 bajo la tutela del Obispado de Ávila y gracias al empeño de las principales fuerzas sociales y empresariales de la ciudad.

Se trata de una universidad católica, canónicamente instituida a tenor del Artículo 3.1 de la constitución apostólica Ex Corde Ecclesiae del 15 de agosto de 1990; y civilmente amparada por el Acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede sobre Enseñanza y Asuntos Culturales, de 3 de enero de 1979.

Entre 1996 y 1998 la Junta de Castilla y León autorizó la implantación de las enseñanzas que había solicitado la Universidad, y entre 1999 y 2001 autorizó su puesta en funcionamiento. Entre 1999 y 2001 se homologaron todas las titulaciones de la Universidad.

Actualmente la Universidad utiliza la plataforma online Blackboard.



Ermita de San Segundo. Ávila.


Ermita de San Segundo. Ávila.

La iglesia de San segundo es la más occidental de los templos abulenses, y también situada a menor altitud al situarse a orillas del río Adaja. Tenía advocación a San Sebastián y Santa Lucía, pero en 1519, tras abrir la pared que separaba la capilla mayor de la colateral derecha, apareció un arca de piedra en el que se podía leer «Santus Secundus» y dentro otra de madera que contenía huesos, cenizas, restos de vestiduras, un anillo de oro y un cáliz. Esto hizo que se creyera que pertenecería a los restos del apóstol Segundo, el cual, además de ser quien fundara la ciudad de Ávila, sería el primer obispo de la ciudad.

El traslado de los restos de San Segundo desde la ermita a la catedral se celebró a finales del siglo XVI, con gran júbilo entre los abulenses. Desde entonces, la ermita pasó a llamarse de San Segundo, y el culto a San Sebastián se trasladó a un pequeño humilladero a la salida de la ciudad en la carretera de Salamanca, y que hoy conocemos como los Cuatro Postes. Con la nueva advocación a San Segundo se pasó a tener un vínculo sentimental de la ciudad con la iglesia, aunque durante los siglos de la modernidad hubo una pérdida de actividad y olvido hasta 1923, con la declaración de Monumento Nacional, que hizo que se volviera a conmemorar y celebrar el patronazgo del Santo sobre la ciudad de Ávila.

La construcción del templo se estima que sería entre el 1130 y 1160, al ser coetánea de San Andrés y a la que tradicionalmente se le relaciona. Tiene planta de tres naves y una cabecera tripartita desviada, lo que se en alguna ocasión se ha justificado al relacionarlo con la inclinación de la cabeza de Cristo en la cruz, aunque no parece plausible esta explicación, señalando como causa más probable que se debiera a alguna irregularidad del terreno, a un fallo de los constructores o incluso a la existencia de alguna estructura de un culto anterior. De estilo románico solamente se conserva la cabecera triabsidal, la portada meridional y los muros de carga aunque la cabecera ha sido muy transformada al abrirse comunicación entre las tres capillas a través de arcos.

El templo se alza sobre un zócalo de sillares de granito, sobre las cuales se levantan hiladas de granito ocre de piedra caleña. La cabecera, rematada con canecillos de nacela, no tiene vanos y en su parte norte se han añadido algunas edificaciones posteriores adosadas, mientras que en el interior se cubre con bóveda de cañón y horno. Las naves fueron desmanteladas en 1519 y rehechas por los canteros Lázaro de la Peña y Pedro de Huelmes, mientras que la armadura de madera fue realizada en 1521 por el carpintero Rodrigo de Matienzo.

Mientras que la puerta oeste es del siglo XVII, con un gran arco carpanel y un óculo sobre ella, es de estilo barroco y permanece cegada, la puerta del mediodía, si es de estilo románico, abocinada y de medio punto, está decorada con arquivoltas de rosetas y de baquetón sobre jambas y columnas lisas, grifos, hojas similares a las de San Andrés e incluso un ave con las alas extendidas que decoran los capiteles. Se estima que intervinieron dos talleres escultóricos en la fábrica de San Segundo, uno que trabajaría la cabecera, y otro la portada, hacia el segundo tercio del siglo XII.

Con el devenir de los siglos la iglesia de San Segundo ha sufrido grandes transformaciones, como la construcción de una pequeña sacristía, o los grandes arcos de separación de las naves y que soportan la armadura y cubiertas de madera. Y también, la curiosa construcción adosada a su pared norte, hoy en ruinas y de la cual solo permanecen en pie los muros exteriores, que pertenece a la primera casa que tuvieran los carmelitas calzadas al establecerse en Ávila, allá por el 1600.

Las últimas obras de restauración de la ermita se han centrado en las cubiertas, a cargo de construcción y restauración Stoa.