sábado, 14 de abril de 2018

Ruta 66 - Victorville


Emma Jean's Holland Burguer.


El restaurante Emma Jean’s Holland Burguer fue inaugurado en 1947 por el matrimonio Bob Holland y Emma Jean. Ella falleció en 1996, pero Bob sigue al frente ayudado por su hijo Brian y su mujer Shawna preparando la tradicional comida que hacía Emma.
Recomiendan la Holland Burguer como plato único y una cerveza bien fría bebida directamente de la botella.
Hay que conducir con atención, porque es fácil pasárselo de largo.

Ruta 66 - Elmer's Bottle Tree Ranch (Oro Grande)










Entre Cardigan Rd. Y Turner Rd. Nos encontraremos a la derecha de la carretera con el Elmer’s Bottle Tree Ranch.

Es un recinto formado por centenares de botellas de todos los colores ensambladas en armazones con forma de árbol que muestran su brillante transparencia con el sol y ofrecen una imagen inédita en la ruta.

Ruta 66 - Barstow


Route 66 Motel.



El Rancho Barstow.



Toda la vida en este pueblo parece dedicada a la Route 66. Restaurantes, tiendas y bares entre los que se encuentra el histórico Rancho Hotel, prácticamente abandonado. Otro histórico hotel es el Route 66 Motel.

Ruta 66 - Yermo


Base de Marines.



Peggy Sue's 50's dinner.







En Yermo nos encontramos otro punto cercano y recomendable, el Peggy Sue’s 50’s dinner, donde las camareras van ataviadas como en los 50. Buena comida y una tienda llena de recuerdos, incluidos unos CD’s de música de la época en paquetes de cuatro.
Este restaurante fue construido en 1954 y conserva todo su atractivo.

Ruta 66 - Calico Ghost Town












Vista del pueblo desde el mirador.



La casa con las paredes de botellas.




Lane House & Museum.






Aunque en gran parte es un montaje turístico, tiene su interés para conocer lo que fueron las poblaciones surgidas alrededor de la fiebre del oro. Fundada en 1881 gracias a los yacimientos de plata, se extraían hasta 86 millones de dólares y 45 de bórax. Su población era de 40 habitantes en 1881, y su gran esplendor lo vivió en 1887 con 1.200 habitantes, 22 salones y hasta su China Town. Pero cuando las minas se agotaron y se vieron afectadas por la caída del precio de la plata, de 1,31 dólares la onza a 0,63, el pueblo se fue convirtiendo en un fantasma abandonado.

El pueblo es una calle rodeada de tiendas, restaurantes y diversos entretenimientos, actuaciones con actores vestidos como en la época de esplendor, hasta una capilla en la que se celebran bodas. En la parte más alta hay un mirador que da una buena referencia de lo que fue en su día.