El cañón del Antílope
(del inglés: Antelope Canyon) es un cañón de ranura del Suroeste de Estados
Unidos, uno de los más visitados y fotografiados del mundo. Está cerca de la
ciudad de Page, en el condado de Coconino, en el norte del estado de Arizona.
Este cañón está situado en una reserva de indígenas navajos. De hecho, las
visitas a este cañón han de hacerse con un guía navajo.
La formación geológica
se ha ido horadando debido al paso de corrientes de agua a través de un proceso
de epigénesis durante miles de años, y sus paredes llegan a alcanzar los 40
metros de altura en algunos puntos. Consiste en dos formaciones separadas, denominadas
individualmente como "cañón del Antílope superior" y "cañón del
Antílope inferior".
Una de las razones por
las que el cañón solo puede visitarse con guía es el peligro de inundaciones
relámpago, ya que las lluvias torrenciales en la región pueden provocar la
inundación total del cañón en cuestión de minutos (principalmente por corrientes
de agua que se originan en regiones de más altitud). De hecho, uno de los
motivos por los que este cañón ganó en popularidad fue la muerte de once
turistas el 12 de agosto de 1997. El único superviviente de aquella catástrofe
fue el guía.