miércoles, 20 de agosto de 2025

Basílica de Santa María de Castelló d'Empúries, Castelló d'Empúries, Girona.







Este vitral es uno de los vitrales góticos integrado en el conjunto de ventanas que iluminan la cabecera del templo. Es especialmente importante porque forma parte del único gran ciclo de vidrieras medievales que se conserva en el ábside de la basílica, mientras que el resto de huecos fueron cegados con placas de alabastro translúcido.

Contexto histórico del vitral

    La actual basílica gótica se comenzó a construir en 1261 sobre una iglesia románica anterior y se dio por estructuralmente acabada a inicios del siglo XV; los vitrales del ábside se fechan dentro de este marco, en pleno desarrollo del gótico catalán.

En origen, todos los grandes ventanales absidales estaban ocupados por vidrieras con escenas de la vida de Cristo, pero con el tiempo la mayoría se perdieron o se taparon, de modo que solo se conserva una vidriera gótica completa y algunos elementos aislados como el óculo que has fotografiado.

Razón de su importancia

    Para el estudio del vitrall medieval en Cataluña, las vidrieras de Santa María de Castelló d’Empúries se consideran un ejemplo clave por su cronología temprana y por la calidad de su ejecución, mencionadas junto a conjuntos como los de la catedral de Girona o la Seu d’Urgell.

Dentro de la propia basílica, este vitral es uno de los muy pocos originales que todavía filtran luz coloreada al presbiterio; por eso se cita en las descripciones del monumento como uno de los elementos singulares del interior, junto a las pilas bautismales románicas y el retablo mayor.

Lectura iconográfica

    El pequeño óculo central —que en tu foto se ve en tonos pardo‑dorados— representa una escena de la vida de Cristo (en el ciclo general del ábside se documentan escenas como la Natividad, la Pasión y apariciones del Resucitado), mientras que los círculos periféricos con flores geométricas funcionan como motivos heráldico‑florales de relleno típicos del gótico.

Esta combinación de una escena narrativa central rodeada de motivos florales policromos responde al lenguaje propio del vitrall gótico mediterráneo, en el que la luz coloreada y los patrones repetitivos ayudan a unificar visualmente el ábside y a crear un ambiente simbólico de “cielo luminoso” sobre el altar.

En suma, el vitral es importante porque constituye uno de los escasos testigos originales del programa de vidrieras medievales de la “catedral del Empordà” y un referente para entender la evolución del vitrall gótico en Cataluña.











Es uno de los grandes templos góticos del nordeste peninsular: una iglesia de planta basilical y escala catedralicia que cristaliza el gótico mediterráneo (claridad espacial, naves casi a misma altura, muros con capillas entre contrafuertes). La obra gótica comenzó el 13 de febrero de 1261 bajo la dirección del maestro de obras Ramon de Xartres y se prolongó durante los siglos XIV-XV; la fachada marmórea se completó a inicios del XV. Nunca llegó a ser catedral pese a los intentos de los condes de Empúries, de ahí su célebre apodo.


Exterior: fachada, portal y campanario

  • Fachada occidental: gran rosetón y portal de mármol con arquivoltas y un tímpano con la Adoración de los Magos; en las jambas, el colegio apostólico. La autoría de la portada se ha vinculado tradicionalmente al maestro Antoni Antigó (activo 1411-1429), aunque la crítica actual matiza que el diseño podría ser algo anterior a su etapa.
  • Campanario: de alzado gótico pero composición románica lombarda (cuerpos superpuestos, lesenas y arcuaciones), datado probablemente en el siglo XIII.

Interior: espacios, luz y obras mayores

  • Planta basilical de tres naves (nueve tramos) con bóvedas de crucería y capillas entre contrafuertes; a inicios de la Edad Moderna se añadieron dos grandes capillas laterales que actúan casi como un transepto: Puríssima Sang (lado norte) y Nostra Senyora dels Dolors (lado sur). Se conservan capillas radiales en la cabecera. Apenas sobrevive un vitrail gótico; varias ventanas se cerraron con lajas de alabastro, recurso típico de la zona.
  • Retablo mayor de alabastro (s. XV): material de Beuda (Garrotxa). Documentado entre 1452-1465; el maestro Ponç Gaspar trabaja en el banco en 1456. El grupo de la Virgen con el Niño podría fecharse hacia 1414. Es una obra capital del gótico tardío catalán, y una de las últimas empresas de gran retablo pétreo. Autores exactos no seguros (se han propuesto nombres, pero la atribución sigue abierta).
  • Fuentes bautismales gemelas, románicas (siglos XII-XIII), con decoración de bestiario y motivos vegetales: pieza singular de la escultura medieval catalana.
  • Música y órgano: tradición organística documentada desde el siglo XV. El órgano actual se inicia c.1803 por Jean-Pierre Cavaillé, ampliado por Gaietà Vilardebò hacia 1855, saqueado en 1936 y restaurado por Gerhard Grenzing (fases desde los años 70; última, 2016). Combina tradición ibérica y francesa con pedal “a la alemana”.
  • Sarcófagos condales góticos y un pequeño museo parroquial (“El Tresor”) con orfebrería, imaginería y tejidos litúrgicos, visitables con la entrada del templo.

Capillas y altares (recorrido de norte a sur)

La dedicación de las capillas ha variado con los siglos; indico las principales documentadas y sus rasgos hoy visibles.

1.    Capilla de la Puríssima Sang (norte, gran espacio barroco): una de las dos ampliaciones laterales de época moderna. Retablos y uso confraternal.

2.    Capilla del Santíssim (lado norte, zona de la antigua judería): espacio reconstruido en 1724 sobre un área documentada como cementerio converso; hoy acoge el Sacramento.

3.    Capilla de Sant Esteve: vinculada al arcediano Pere Bou, cuyo sepulcro se localiza aquí.

4.    Capilla del Sagrat Cor: documentación fotográfica (1947) con retablo moderno dedicado al Sagrado Corazón; hoy mantiene culto e imaginería contemporánea.

5.    Capilla de Sant Josep: altar con imagen del titular y exvotos; contexto devocional moderno.

6.    Capillas radiales de la cabecera (cinco): pequeños oratorios góticos detrás del presbiterio; algunos conservan ménsulas, claves figuradas y restos de pintura/yeserías.

7.    Capilla de Nostra Senyora dels Dolors (gran capilla meridional, s. XVIII): retablo y escenografía barroca dedicada a la Virgen Dolorosa; espacio de gran aparato litúrgico.

Además de estas, hubo numerosos altares gremiales y cofrades: en 1437 se citan 34 altares y 26 capillas; también se documentan encargos de retablos a maestros de prestigio (v. gr. Guillem y Honorat Borrassà, Francesc Vergós, Joan Antigó, retablos de Sant Blai y Sant Miquel), hoy dispersos entre el templo y museos diocesanos.


Arquitectos, escultores y pintores vinculados

  • Ramon de Xartres, maestro de obras inicial (a partir de 1261).
  • Antoni Antigó, maestro de obras del primer XV; tradicionalmente asociado a la portada, atribución hoy discutida.
  • Escultores del retablo mayor: taller anónimo; Ponç Gaspar documentado (1456, banco del retablo); alabastro de Beuda.
  • Pintores documentados para capillas y altares laterales: Guillem Borrassà (contrato de 1371 para el retablo de Sant Blai), Honorat Borrassà, Joan Antigó y Francesc Vergós (retablo de Sant Miquel, 1448).

Consejos de visita

  • Entra por la portada de mármol y fíjate en los profetas y apóstoles de las jambas; el rosetón ilumina el primer tramo.
  • Acércate a las fuentes bautismales para ver la talla románica en detalle.
  • Desde el crucero virtual o in situ, busca la única vidriera gótica conservada y los cierres de alabastro.
  • Reserva tiempo para El Tresor y, si coincide, algún concierto de órgano (programación habitual).

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