El Giant Cowboy de Gallup: "Dude Man", el Muffler Man de la Ruta 66 en el Tejado de John's Used Cars
Síntesis
Identificación y localización: Giant Cowboy / "Dude Man" Muffler Man. John's Used Cars, 416 W. Coal Avenue, Gallup, New Mexico. Esquina noreste de W. Coal Avenue y S. 5th Street. Plus Code: G7G3+HPH Gallup, Nuevo México, EE.UU. Visible desde la calle en todo momento; acceso a la propiedad solo en horario de apertura del negocio (lunes-viernes 9:00 am-5:00 pm, sábado 9:00 am-3:00 pm).
Historia del objeto: Fabricado por International Fiberglass, Venice, California, entre 1963 y 1972. Coste original: entre 1.800 y 2.800 dólares (equivalente a 14.000-22.000 dólares en valores actuales). Altura: entre 14 y 20 pies (aprox. 4,3 a 6 metros), dependiendo del modelo específico. Tipo: variante cowboy del molde original Paul Bunyan, uno de los primeros tipos alternativos desarrollados por International Fiberglass. Instalado en el tejado de John's Used Cars en la West Coal Avenue —trazado original de la Ruta 66 en Gallup hasta 1959, cuando el corredor principal fue desplazado al actual Historic Highway 66.
Descripción física: Figura humanoide masculina en postura estándar Muffler Man (un brazo elevado, otro junto al cuerpo). Indumentaria: sombrero de cowboy blanco estilo Stetson, camisa western de botones roja y blanca, pantalones azules, funda con pistola en la cintura. Marcas de tiempo: múltiples agujeros de bala visibles en el cuerpo. Pintura en estado de conservación variable. Apodo local: "Dude Man".
Contexto histórico de los Muffler Men: Origen: figura de Paul Bunyan diseñada por Bill Swan y fabricada por Bob Prewitt hacia 1961-1962 en Lawndale, California. Primera venta: al Paul Bunyan Café de Flagstaff, Arizona, directamente en la Ruta 66. Industrialización: Steve Dashew adquiere los moldes de Prewitt en 1963 y funda International Fiberglass en Venice, California. Producción masiva: 1963-1974. Cierre de International Fiberglass: 1974, consecuencia de la crisis del petróleo de 1973 y del declive de la Ruta 66. Supervivientes en toda la Ruta 66: solo 4 confirmados.
Análisis artístico: Arte popular americano de mediados del siglo XX producido industrialmente a partir de moldes de fibra de vidrio. Escala monumental (6 metros) como recurso de publicidad de carretera diseñado para capturar la atención de conductores a alta velocidad. Iconografía del cowboy como símbolo de identidad americana predominante en la cultura de los años 60. Paradoja contextual en Gallup: figura del cowboy conquistador instalada en el corazón del territorio navajo. Proceso de revalorización cultural desde los años 90: de kitsch comercial a patrimonio de la cultura de carretera. Apodo "Dude Man": humor local que reconoce la naturaleza mítica y ligeramente ridícula de la figura del cowboy como icono de la cultura popular americana.
Posición en la oferta turística de Gallup: Incluido en la guía oficial de atracciones de la Ruta 66 de la Visit Gallup. Parte del itinerario de los "tres gigantes" de Gallup junto a la estatua Kachina (Playground of Dreams) y el Minero de Carbón (We the People Park). Mencionado en Bus Tours Magazine como parte de la experiencia de scavenger hunt de gigantes de Gallup. Objeto de las bases de datos internacionales de atracciones de carretera. Uno de los Muffler Men de la Ruta 66 más fotografiados y documentados.
Introducción y Marco Conceptual
Hay objetos que existen en el espacio público con una desfachatez completamente despreocupada de la crítica y del buen gusto académico, y que precisamente por esa razón consiguen lo que los monumentos solemnes raramente logran: detener al transeúnte, arrancarle una sonrisa y quedarse para siempre en su memoria visual. El Giant Cowboy de Gallup, Nuevo México —conocido con afecto por los locales como "Dude Man"— es uno de esos objetos. Una figura de fibra de vidrio de más de seis metros de altura con sombrero de cowboy blanco, camisa de vaquero roja y blanca, pantalones azules, pistola en la funda y varios agujeros de bala auténticos en el cuerpo: instalada en el tejado del negocio de coches usados de John's Used Cars en el número 416 de la West Coal Avenue de Gallup, desde donde vigila la esquina de Coal Avenue con la Calle 5 Sur con la imperturbable serenidad de quien sabe que lleva sobre la misma azotea varias décadas y planea quedarse varias más.
Conocido como "Dude Man" por los locales, el cowboy muffler man de Gallup, Nuevo México, se alza en el tejado de John's Used Cars, justo fuera de la Ruta 66. Los Muffler Men son atracciones de carretera de figuras gigantes de fibra de vidrio que tienen entre 14 y 25 pies de altura. Cada una tiene un diseño similar y fue construida entre 1963 y 1972 por International Fiberglass en Venice, California. El Dude Man de Gallup es, en este sentido, mucho más que un reclamo publicitario extravagante: es un documento histórico de primer orden sobre la cultura visual americana de los años sesenta, un superviviente de una especie en vías de extinción —los Muffler Men de la Ruta 66—, y uno de los iconos más genuinamente queridos del paisaje de la ciudad que la carretera histórica atraviesa.
El Plus Code G7G3+HPH Gallup, Nuevo México sitúa al Dude Man en la esquina noreste de West Coal Avenue y South 5th Street, en la zona del downtown histórico de Gallup que corresponde al antiguo trazado alternativo de la Ruta 66 anterior a 1959, cuando la carretera principal discurría por el que hoy es el tramo histórico del Highway 66. Esta posición —ligeramente desviada del corredor principal pero perfectamente visible desde él— es la que da al Dude Man su condición de atracción de carretera que el conductor atento descubre en lugar de encontrar en el centro del camino principal, añadiendo al descubrimiento el placer de la recompensa por la atención.
Historia
Paul Bunyan y el Nacimiento de los Muffler Men: California, 1961-1963
La historia del Giant Cowboy de Gallup es la historia de los Muffler Men en general, porque sin entender de dónde vienen estas figuras gigantes de fibra de vidrio y por qué existieron resulta imposible comprender qué hace al Dude Man un objeto tan específico de su tiempo y su lugar. Y esa historia comienza no en Gallup ni en Nuevo México sino en California, a principios de la década de los años sesenta, cuando una cadena de casualidades conectadas produjo uno de los fenómenos más singulares de la cultura visual comercial americana del siglo XX.
Todo comenzó con los diseñadores Bill Swan y Bob Prewitt, cuya empresa Prewitt Fiberglass Animals produjo el molde de 20 pies de altura para la estatua original de Paul Bunyan alrededor de 1961, en Lawndale, California. Bob Prewitt había estado fabricando animales de fibra de vidrio —vacas, osos, gallos, caballos— para negocios que buscaban llamar la atención de los conductores desde principios de los años cincuenta. La fibra de vidrio —un material compuesto de filamentos de vidrio y resina de poliéster que empezaba a estar disponible en cantidades industriales a finales de los años cincuenta— era el material perfecto para este tipo de esculturas: ligero, resistente a la intemperie, fácil de pintar y capaz de reproducir formas complejas con un detalle de superficie suficiente para el uso publicitario al que se destinaban.
La historia del origen de los Muffler Men tiene la estructura perfecta del mito americano del accidente productivo. Prewitt recibió un encargo de un restaurante en Sacramento, California, para una estatua de Paul Bunyan de 20 pies. Construyó el molde y fabricó la estatua. Cuando estaba listo para entregarla, el cliente canceló el pedido. Como Prewitt ya era bueno vendiendo cosas de fibra de vidrio, llevó a Paul Bunyan a la Ruta 66 buscando un comprador y no tuvo que ir muy lejos antes de encontrar uno en Arizona para el gran Paul. La anécdota tiene todos los elementos del cuento fundacional: el encargo frustrado, el emprendedor que no se rinde, el viaje por la carretera icónica y el hallazgo del comprador perfecto. El comprador fue el Paul Bunyan Café de Flagstaff, Arizona, directamente en la Ruta 66, y la instalación de la figura de Paul Bunyan —un leñador gigante de la mitología americana, con su hacha al hombro y su sonrisa pintada— fue un éxito inmediato.
En 1963, el constructor de barcos Steve Dashew adquirió el taller de Prewitt y estableció International Fiberglass en Venice, California, renombrando y ampliando la operación para capitalizar la demanda creciente de estas figuras. Bajo el liderazgo de Dashew, la empresa refinó el molde original, produciendo variantes iniciales que podían adaptarse a diferentes temas manteniendo la forma humanoide central. Esta transición de la pequeña empresa artesanal de Bob Prewitt a la empresa industrial de Steve Dashew fue el punto de inflexión que convirtió la figura de Paul Bunyan de una curiosidad singular en una especie proliferante: Steve tuvo varias versiones de la estatua fabricadas, como un cowboy, un indio y el Mortimer Snerd.
La creación de la versión cowboy —uno de los primeros tipos alternativos a Paul Bunyan que International Fiberglass desarrolló— es directamente relevante para la historia del Dude Man de Gallup. La figura del cowboy era la más coherente con la cultura del Suroeste americano y con la mitología del Oeste que dominaba el imaginario popular americano de los años sesenta: los westerns eran el género cinematográfico más popular de la televisión y del cine, el cowboy era el héroe nacional americano por antonomasia, y una figura gigante de cowboy en el tejado de un negocio de carretera era exactamente el tipo de reclamo publicitario que una cultura saturada del mito del Oeste podía procesar con placer inmediato.
El Fenómeno de los Muffler Men: Publicidad Monumental en la Era de la Ruta 66
Para comprender por qué cientos de negocios americanos de los años sesenta y setenta invirtieron lo que hoy equivaldría a entre 14.000 y 22.000 dólares en una figura gigante de fibra de vidrio, es necesario entender el contexto de la economía de atención en la Ruta 66 y en las carreteras americanas de ese período.
En los años sesenta, estas estatuas se vendían por entre 1.800 y 2.800 dólares cada una (en dólares de 2019 esto equivale a entre 14.000 y 22.000 dólares). Esta inversión no era un gasto de vanidad sino una decisión comercial racional en el contexto de la economía de carretera americana de los años sesenta: un conductor que pasaba a 60 millas por hora por la Ruta 66 no tenía tiempo de leer carteles, evaluar menús ni comparar precios. Necesitaba un impacto visual inmediato —algo que su cerebro procesara en una fracción de segundo, que generara una respuesta emocional positiva y que le hiciera reducir la velocidad o incluso aparcar. Una figura humana gigante en el tejado de un negocio era exactamente ese impacto: el cerebro humano está programado para detectar caras y figuras humanas a distancias considerables, y una figura de seis metros de altura resultaba literalmente imposible de ignorar.
Steve empezó a hacer marketing y muy pronto tuvo contratos con los grandes gigantes del petróleo que estaban todos interesados en tener una estatua enorme en su gasolinera. El resultado fue el Texaco Big Friend, el Phillips 66 Cowboy y la Uniroyal Girl. Esta conexión entre las grandes compañías petroleras y los Muffler Men es uno de los datos más reveladores sobre el papel que estas figuras cumplieron en la publicidad de carretera americana de los años sesenta: no eran solo excentricidades de pequeños negocios locales sino parte de la estrategia publicitaria de las corporaciones más grandes del país. El Phillips 66 Cowboy —una versión específica de la figura del cowboy que International Fiberglass produjo para la cadena de gasolineras Phillips 66— distribuida por todo el territorio americano es la versión corporativa del mismo fenómeno que en Gallup tomó la forma de un vaquero anónimo en el tejado de un concesionario de coches usados.
El nombre "Muffler Man" —que se ha convertido en el término genérico para todas estas figuras, independientemente de si representan lumberjacks, cowboys, indios o astronautas— tiene un origen que la propia historia lo explica: el término colectivo "Muffler Men" fue acuñado a mediados de los años ochenta por los fundadores de RoadsideAmerica.com, inspirado por las tempranas visiones de estas estatuas promocionando servicios de reparación de silenciadores. La popularización del término fue posterior a la fabricación de las figuras: los fundadores del sitio web especializado en atracciones de carretera americanas, que catalogaron sistemáticamente las figuras supervivientes a partir de mediados de los años ochenta, adoptaron el apodo que se había ido extendiendo coloquialmente entre los entusiastas de la cultura de carretera.
International Fiberglass y el Final de la Era: 1963-1974
La empresa que produjo el Dude Man de Gallup y cientos de figuras similares a lo largo de toda América tuvo una vida relativamente breve pero de notable impacto cultural. Steve Dashew fundó la empresa en 1963. Durante su actividad, International Fiberglass produjo miles de estatuas gigantes de animales, objetos y personas. La empresa cerró sus puertas en 1974. Once años de producción industrial dejaron un legado de figuras dispersadas por todo el territorio americano —en las carreteras, los tejados, los aparcamientos y los jardines de negocios de todo tipo— que se fue reduciendo gradualmente a medida que las figuras se deterioraban, eran demolidas o simplemente desaparecían.
El cierre en 1974 fue consecuencia de la crisis del petróleo de 1973, que disparó los costes de producción, y de la finalización de las nuevas autopistas que convirtió la Ruta 66 en una carretera de pueblos fantasma y kitsch moribundo. Este final tiene una lógica histórica perfecta: las figuras nacieron para llamar la atención de los conductores de la Ruta 66 y murieron cuando la Ruta 66 fue desplazada por la Interstate 40. La misma crisis que mató a la carretera mató a la empresa que fabricaba sus atracciones más características. La crisis del petróleo de 1973 encarenció el poliéster de fibra de vidrio, subió los costes de transporte para los negocios de carretera y redujo el tráfico de viajeros que los Muffler Men habían sido diseñados para atraer. La combinación era fatal.
El número exacto de figuras supervivientes es difícil de establecer con precisión, pero las estimaciones más cuidadosas de los catalogadores especializados sitúan el total de Muffler Men originales en buen estado de conservación en el territorio americano en menos de cien unidades. Los Muffler Men son grandes esculturas de fibra de vidrio moldeada dispersas por los Estados Unidos, con cuatro que todavía existen a lo largo de la Ruta 66. Esta escasez —solo cuatro en toda la extensión de la Ruta 66— convierte a cada superviviente en un objeto de considerable rareza y de gran valor para los entusiastas de la cultura de carretera.
El Dude Man de Gallup: Historia Específica de una Figura en el Tejado
La historia específica del Giant Cowboy de Gallup —cuándo fue adquirido, por quién, y cómo llegó a estar en el tejado de John's Used Cars— no está completamente documentada en las fuentes disponibles, lo que es habitual para los objetos de la cultura popular que durante décadas no fueron considerados dignos de registro histórico. Lo que sí está bien documentado es su estado actual, su localización y algunas de sus características físicas que permiten deducir aspectos de su historia.
El muffler man de fibra de vidrio lleva pantalones azules, una camisa occidental de botones roja y blanca, y un sombrero de cowboy blanco de estilo stetson. Alrededor de su cintura lleva una funda con una pistola. Y, si miras de cerca, verás algunos agujeros de bala que ha sufrido a lo largo de los años. Esta descripción del aspecto actual del Dude Man es de particular interés porque los agujeros de bala —detalle que aparece mencionado en prácticamente todas las fuentes que describen la figura— son el testimonio más elocuente de los años que lleva en el tejado. En Gallup, una ciudad con una historia de relaciones complicadas entre diferentes comunidades y con una tradición de uso de armas que es parte de la cultura del Suroeste, que alguien —o varios alguien, a lo largo de los años— haya disparado contra la figura de fibra de vidrio no sorprende tanto como podría sorprender en otro contexto. Los agujeros de bala son, en este sentido, marcas de vida, cicatrices de décadas de existencia en el espacio público de una ciudad real.
En Gallup, en lo que fue el carril de dirección este de la Ruta 66 hasta 1959, y que luego se convirtió en la Carretera Alternativa 66, hay otro muffler man. Está ubicado en la esquina noreste de S 5th St. y W Coal Ave. en el tejado de John's Used Cars (416 W Coal Ave). Lleva un sombrero de cowboy y una pistola en su funda, y se le conoce como "Dude Man". El dato histórico más relevante en esta descripción es la referencia al trazado anterior de la Ruta 66: Coal Avenue fue la calle principal de la Ruta 66 en Gallup hasta 1959, cuando el trazado fue modificado para seguir el corredor que hoy se conoce como el Historic Highway 66. Esta información significa que el Dude Man está situado en la calle que durante décadas fue literalmente la Ruta 66 de Gallup, aunque hoy se llame de otra manera, añadiendo una dimensión histórica adicional a su presencia en ese tejado específico.
La denominación "Dude Man" —que los locales usan para distinguir esta figura del resto de atracciones de la ciudad— es en sí misma un documento cultural. "Dude" en el vocabulario del Suroeste americano tiene resonancias específicas: era el término que los cowboys auténticos usaban para referirse al turista del este que venía al oeste a jugar a ser cowboy, el forastero elegante que llevaba las botas y el sombrero pero no sabía montar ni arrear ganado. Un "dude" es, en ese vocabulario, una figura al mismo tiempo atractiva —representa el mito del Oeste que el turismo ha construido— y ligeramente ridícula, porque el mito siempre simplifica la realidad. Llamar "Dude Man" al cowboy gigante de fibra de vidrio es una forma de humor local que reconoce exactamente lo que la figura es: la representación comercial del mito del vaquero, no el vaquero real.
El Contexto: Gallup y Sus Gigantes
El Dude Man de Gallup no está solo en su ciudad. En Gallup, hay tres estatuas diferentes de gigantes, cada una muy diferente. La primera es el Giant Cowboy Muffler Man sobre John's Used Cars (416 W. Coal Avenue). A continuación, los grupos pueden dirigirse al norte de Gallup, donde encontrarán dos figuras gigantes a lo largo de Maloney Avenue: la estatua india Kachina en el Playground of Dreams y el Hombre, tirando de un vagón lleno de carbón, en We the People Park.
Esta colección de tres gigantes de Gallup —el Cowboy de fibra de vidrio industrial, la Kachina de materiales modernos que celebra la cultura nativa americana, y el Minero de carbón que honra la historia industrial de la ciudad— es un catálogo involuntario de las tres identidades fundamentales de Gallup. El cowboy representa el mito del Oeste y la Ruta 66; la Kachina representa la cultura nativa americana que es el corazón cultural de la ciudad; el Minero de carbón representa la historia industrial que dio origen al asentamiento. Las tres figuras juntas son un retrato accidental de Gallup que ningún historiador podría haber planificado con mayor precisión.
Muffler Man Cowboy — una icónica figura de la Ruta 66 ubicada justo fuera de la carretera principal en Coal Avenue, guardando John's Used Cars. Esta descripción oficial de la Visit Gallup —la autoridad turística de la ciudad— es significativa porque confirma que el Dude Man ha sido adoptado como atracción turística oficial de la ciudad, no simplemente como curiosidad de aficionados a la cultura pop americana. La Visit Gallup incluye al Dude Man en su guía de atracciones imprescindibles de la Ruta 66, en compañía de la estatua del jefe navajo Manuelito, la estatua del Code Talker Navajo y los caballos azules del Ranch Kitchen.
Los Cuatro Muffler Men de la Ruta 66: Un Contexto de Rareza
Para situar correctamente al Dude Man de Gallup en el panorama general de los Muffler Men supervivientes a lo largo de la Ruta 66, es necesario identificar a sus compañeros de especie en la misma carretera. Los Muffler Men son grandes esculturas de fibra de vidrio moldeada dispersas por los Estados Unidos, con cuatro que todavía existen a lo largo de la Ruta 66.
La Ruta 66, que en su momento de máximo esplendor podía haber tenido docenas de estas figuras distribuidas a lo largo de sus más de 3.900 kilómetros, conserva hoy solo cuatro ejemplares confirmados. Esta rareza extrema convierte a cada uno de ellos en un objeto de considerable importancia patrimonial para los entusiastas de la carretera histórica y en un destino de peregrinación para los cazadores de atracciones de carretera que hacen de la búsqueda y la fotografía de los Muffler Men supervivientes una de las actividades de ocio más peculiares y más apasionadas de la cultura americana contemporánea.
El website RoadsideAmerica.com —fundado por los mismos creadores que acuñaron el término "Muffler Men" a mediados de los años ochenta y que es la base de datos de referencia más completa para las atracciones de carretera americanas— tiene catalogados los Muffler Men supervivientes con un nivel de detalle que evidencia la seriedad con que los entusiastas tratan estos objetos. Cada figura tiene su ficha con fotografías históricas y actuales, información sobre el estado de conservación, y datos sobre el negocio en cuyas instalaciones se encuentra. El Dude Man de Gallup figura en ese catálogo como uno de los más reconocibles y más fotografiados.
La Relación con John's Used Cars: El Negocio que Preserva el Icono
Una de las dimensiones más interesantes de la historia del Dude Man de Gallup es la relación entre la figura y el negocio que la alberga, John's Used Cars. Esta relación no es simplemente la de un propietario y un objeto en su propiedad: es la de un custodio y un patrimonio cultural que el propietario ha decidido preservar.
Las horas de negocio de John's Used Cars son de lunes a viernes de 9:00 am a 5:00 pm, sábado de 9:00 am a 3:00 pm, y cerrado el domingo. Pero el muffler man es siempre visible desde la calle. Los accesos están cerrados fuera de horario pero todavía puede admirar este muffler man de la Ruta 66 desde lejos. Esta atracción de carretera está ubicada en un negocio en funcionamiento, así que sea respetuoso y pida permiso para tomar fotos cuando se acerque. Esta nota de etiqueta es característica de la manera en que los entusiastas de las atracciones de carretera americanas han desarrollado una cultura de respeto hacia los propietarios de los lugares que albergan los objetos que admiran: el Dude Man es un objeto público en el sentido de que está visible desde la calle, pero está en propiedad privada y el acceso al pie de la figura requiere la cortesía de pedir permiso.
La decisión de John's Used Cars de mantener la figura en el tejado —con los costes de mantenimiento que implica, con los ocasionales daños de los agujeros de bala que requieren reparación, y con la atención que genera en forma de turistas que buscan fotografiar la figura y que en cierto modo complican la operación de un negocio de venta de coches— refleja una comprensión del valor cultural y comercial de la figura que va más allá de la simple inercia. La figura es en cierto modo el activo de imagen más poderoso de John's Used Cars: no hay ningún otro concesionario de coches usados en Gallup que sea una atracción turística incluida en la guía oficial de la ciudad.
La Cultura de los Muffler Men: De la Publicidad al Patrimonio
El proceso por el que los Muffler Men han pasado de ser reclamos publicitarios de negocios locales a ser considerados objetos de patrimonio cultural merecedores de preservación es uno de los ejemplos más interesantes de la revalorización de la cultura material popular en los Estados Unidos de las últimas décadas.
A lo largo de los años setenta y ochenta, cuando la Ruta 66 estaba siendo desclasificada del sistema federal de carreteras y los negocios del corredor histórico cerraban uno tras otro, los Muffler Men no tenían ningún estatus de protección patrimonial. Muchos fueron demolidos cuando los negocios que los albergaban cerraron: sin el negocio que los había comprado como reclamo publicitario, la figura perdía su función original y se convertía en un problema —necesitaba mantenimiento, ocupaba espacio y no generaba ningún ingreso. El número de figuras que desaparecieron durante esas décadas es imposible de determinar con precisión, pero casi con certeza supera largamente al de las que sobrevivieron.
La revaloración comenzó a producirse en los años noventa, cuando el interés creciente por la cultura de la Ruta 66 —impulsado por el movimiento de preservación de la carretera, por los libros y documentales sobre ella, y por el turismo que comenzó a buscar la experiencia auténtica de la Mother Road— convirtió las antiguas atracciones de carretera en objetos de interés cultural. Los Muffler Men, que habían sido ignorados o despreciados durante décadas como ejemplos del kitsch más vulgar del comercialismo americano, fueron redescubiertos como documentos auténticos de la cultura visual de los años sesenta y como símbolos de una era que ya no podía reproducirse.
Este proceso de revalorización no fue inmediato ni automático: requirió la labor de entusiastas —principalmente los fundadores de RoadsideAmerica.com pero también numerosos fotógrafos, blogueros y viajeros de la ruta— que catalogaron sistemáticamente los supervivientes, documentaron su historia y difundieron su existencia entre un público que no habría sabido de ellos de otra manera. La inclusión de los Muffler Men supervivientes en las guías de viaje de la Ruta 66 y en las rutas turísticas oficiales de los estados por los que pasa la carretera fue un paso posterior en ese proceso de legitimación cultural.
Análisis Artístico
El Muffler Man Como Arte Popular: La Estética del Kitsch Americano
El análisis artístico del Dude Man de Gallup —y de los Muffler Men en general— requiere una aproximación teórica que no use como referencia los criterios del arte culto de galería y museo, sino los del arte popular americano en su expresión más directa y más despreocupada de la aprobación académica. El kitsch —término alemán que designa los objetos de pretensión estética reducida, producidos industrialmente para el consumo masivo y valorados precisamente por su exceso decorativo y su falta de sutileza— es el marco conceptual más adecuado para entender los Muffler Men.
La teoría del kitsch ha tenido una relación ambivalente con los objetos de la cultura popular americana. Clement Greenberg, en su influyente ensayo de 1939 "Avant-Garde and Kitsch", estableció una distinción tajante entre el arte de vanguardia —que requería cultura y sofisticación para ser apreciado— y el kitsch —que era accesible a cualquiera precisamente porque no exigía ninguna preparación previa. Esta distinción fue ampliamente aceptada en los círculos académicos del arte durante décadas y contribuyó a la desvalorización sistemática de los objetos de cultura popular como los Muffler Men. El Pop Art de los años sesenta —con Andy Warhol y Roy Lichtenstein a la cabeza— fue la primera respuesta artística seria a esa jerarquía, que elevó al museo los objetos y las imágenes de la cultura de masas y demostró que la distinción entre arte culto y kitsch era más una construcción ideológica que una diferencia ontológica entre los objetos.
Los Muffler Men, concebidos en los mismos años sesenta en que el Pop Art estaba desafiando las jerarquías del arte americano, son en cierto modo el Pop Art que nadie encargó como arte: objetos producidos industrialmente a partir de moldes repetibles, en materiales sintéticos (fibra de vidrio), para fines comerciales explícitos, con una escala monumentalmente exagerada que es exactamente el tipo de hipérbole visual que Warhol habría celebrado. La única diferencia entre el Dude Man de Gallup y una instalación de arte contemporáneo que usara el mismo objeto es el marco: uno está en el tejado de un concesionario de coches usados en Nuevo México, el otro estaría en una galería de Chelsea con nota de sala y precio de catálogo.
La Figura del Cowboy: Iconografía y Mitología Visual
La elección de la figura del cowboy como uno de los tipos principales de Muffler Man no fue accidental sino el resultado de una comprensión precisa de la iconografía dominante de la cultura americana de mediados del siglo XX. El cowboy —el vaquero del Oeste americano— era en los años sesenta el símbolo más universalmente reconocido de la identidad nacional americana, presente en los westerns de televisión que dominaban las programaciones de la CBS y la NBC, en las películas de John Ford y Howard Hawks, y en la publicidad de innumerables productos que usaban la imagen del hombre del oeste como significante de autenticidad, independencia y poder.
Steve [Dashew] tuvo varias versiones de la estatua fabricadas, como un cowboy, un indio y el Mortimer Snerd. La versión cowboy fue casi inmediatamente adoptada por las compañías petroleras como imagen corporativa: el Texaco Big Friend y el Phillips 66 Cowboy son las versiones más famosas de la figura del cowboy-muffler-man, y su adopción por las grandes corporaciones de la energía en los años sesenta refleja exactamente la misma comprensión del poder iconográfico del cowboy que llevó a las agencias de publicidad a usar la imagen del vaquero para vender cigarrillos Marlboro, productos de limpieza y automóviles.
En el contexto específico de Gallup —ciudad situada en el corazón del territorio navajo, conocida como la capital india del mundo, donde la presencia indígena es dominante y donde el mito del Oeste tiene una carga histórica especialmente compleja porque incluye el punto de vista de las naciones cuyas tierras fueron tomadas por los vaqueros y los colonos que ese mito celebra— la figura del cowboy gigante tiene dimensiones de significado adicionales que el resto de los Muffler Men del tipo cowboy no tienen. El Dude Man de Gallup es un cowboy en territorio que los cowboys conquistaron a sangre y fuego, y esa contradicción —que los locales han elegido domesticar mediante el apodo afectuoso de "Dude Man"— forma parte de su complejidad cultural.
La Materialidad de la Fibra de Vidrio: Un Arte Efímero Que Sobrevive
Uno de los aspectos artísticos más fascinantes de los Muffler Men es la paradoja de su materialidad: fabricados en un material —la fibra de vidrio— que fue diseñado para ser resistente y duradero pero que en la práctica ha demostrado tener una fragilidad específica que la piedra o el bronce no tienen. La fibra de vidrio expuesta a décadas de sol, lluvia, granizo, fluctuaciones de temperatura y, en el caso del Dude Man, impactos de bala, desarrolla degradaciones características: la pintura se descascarilla, la resina se agrieta, el color se desvanece, y las partes más expuestas pueden desarrollar perforaciones o roturas que requieren reparación.
El estado actual del Dude Man de Gallup —con sus agujeros de bala, su pintura parcialmente deteriorada y su postura impermutable sobre el tejado— es en este sentido un documento del paso del tiempo más honesto que una escultura en bronce perfectamente conservada. Los Muffler Men que han llegado hasta hoy en mejor estado de conservación son generalmente aquellos que han sido restaurados y repintados periódicamente —como el Paul Bunyan de May Café en el corredor de la Ruta 66, que fue restaurado con financiación pública y ahora luce un aspecto impecable— o los que han estado protegidos de la intemperie en algún momento de su historia.
La decisión de restaurar o no restaurar un Muffler Man es en sí misma una decisión cultural que refleja una concepción del patrimonio. La escuela de la conservación que privilegia la autenticidad del objeto original —con todos sus daños y marcas del tiempo— frente a la escuela que privilegia la recuperación del aspecto original consideraría al Dude Man de Gallup, con sus agujeros de bala y su pintura deteriorada, más auténtico que una figura restaurada hasta la impecabilidad. Los agujeros de bala son, desde esta perspectiva, parte del documento histórico que la figura es: testimonian que existió en un lugar específico, durante un tiempo específico, y que ese lugar y ese tiempo dejaron sus marcas.


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