El Gallup Sign: Las Estrellas y las Barras en el Cruce del Ferrocarril y la Madre Road
Síntesis
Identificación: Gallup Sign —letrero monumental en letras de colores de la bandera americana (rojo, blanco, azul con estrellas) con la palabra GALLUP. Plus Code: G7J8+6RW Gallup, Nuevo México, EE.UU. Localizado en el downtown histórico de Gallup, frente a las vías del BNSF Railroad, en proximidad a la estación Amtrak del 201 E Highway 66. También conocido como Gallup NM Patriotic Sign.
Historia de la ciudad que da sentido al letrero:
Fundación 1881: Gallup fue fundada oficialmente en 1881 como sede del ferrocarril transcontinental sur, tomando su nombre de David L. Gallup, pagador del Ferrocarril Atlántico y Pacífico. El nombre deriva del apodo coloquial "ir a Gallup" que los trabajadores usaban para referirse al lugar de cobro de salarios.
Prehistoria del lugar: Na'Nizhoozhi ("El Puente" en navajo), cruce de comercio indígena durante milenios, lugar de encuentro entre la Nación Navaja y los pueblos del Suroeste antes de la llegada de los españoles y los angloamericanos.
La Larga Marcha (1864): El trauma fundacional de la relación entre el gobierno americano y el pueblo navajo, que afecta al territorio circundante a Gallup.
Boom del carbón (1880-1950): Atrae a trabajadores inmigrantes de México y Europa central, creando la composición multicultural específica de la ciudad.
Richardson's Trading Company lleva sirviendo buenas artesanías nativas americanas desde 1913.
Huelga minera de 1933: El "Gallup Massacre" reveló las tensiones entre la diversidad cultural de la ciudad y el poder económico de sus élites.
Ruta 66 (1926): 13,5 millas de carretera histórica atraviesan la ciudad; período de mayor esplendor visual 1945-1956 bajo "un mar de letreros de neón".
Code Talkers (1942): Los Navajo Code Talkers, fundamentales para cambiar el curso de la Segunda Guerra Mundial, partieron desde la estación de tren de Gallup en 1942.
Internamiento japonés (1942): Gallup fue la única ciudad de Nuevo México en resistir con éxito la deportación de sus 800 residentes de ascendencia japonesa.
Hershey Miyamura: Soldado gallupense de ascendencia japonesa, Medalla de Honor del Congreso por acciones en la Guerra de Corea.
BNSF Heritage Award (2015): Reconocimiento federal del papel del ferrocarril en la identidad de Gallup.
Rand McNally: En 2013, Gallup fue nombrada por Rand McNally como la "Most Patriotic Small Town in America 2013", repetido en 2014.
Análisis artístico del letrero y de la fotografía: Letras en escala monumental, pintadas en los colores de la bandera americana, instaladas en el downtown histórico frente a las vías del ferrocarril. Estrategia visual de placemaking que combina afirmación patriótica con reivindicación de ciudadanía. Medallones de organizaciones cívicas (Kiwanis, K of C, Girl Scouts, Most Patriotic Town 2013-2014) amplían el letrero hacia la vida comunitaria concreta. El fondo de contenedores BNSF en la fotografía crea una composición histórica accidental de notable densidad: el ferrocarril que fundó la ciudad sigue siendo el fondo del presente. El cartel de Richardson's "Since 1913" sobre el letrero suma la historia del comercio navajo a la visual patriótica.
Datos actuales de Gallup: Población: 21.899 (US Census 2021). Extensión: 20 millas cuadradas (13,4 millas de superficie terrestre). Altitud: 6.512 pies sobre el nivel del mar. Condado: McKinley (pop. aprox. 71.367). Centro de servicios para un radio de más de 100 millas. Segunda estación Amtrak más concurrida de Nuevo México. Sede del Gallup Inter-Tribal Indian Ceremonial (desde 1922, el show de arte indígena más antiguo de EE.UU.). Segunda Balloon Rally más grande del país (Red Rock Balloon Rally, más de 200 globos).
Introducción y Marco Conceptual
Hay objetos que condensan toda la historia de un lugar en un único acto visual. El letrero de Gallup —ese bloque de letras en rojo, blanco y azul con estrellas de la bandera americana, instalado junto a las vías del ferrocarril en el downtown de la ciudad— es precisamente uno de esos objetos. No es una escultura de museo, ni un monumento de mármol con inscripciones solemnes, ni una obra de arte de autor reconocido. Es algo más directo, más honesto y en cierto modo más poderoso: una declaración de identidad colectiva en el lenguaje visual más americano que existe, el de la bandera de las barras y las estrellas, instalada en el punto geográfico más simbólico de una ciudad que ha sido durante más de ciento cuarenta años el cruce de caminos de varias de las historias más importantes del Suroeste americano.
El Plus Code G7J8+6RW sitúa el letrero en el corazón del downtown histórico de Gallup, Nuevo México, en las proximidades de la estación Amtrak del 201 East Highway 66, con las vías del BNSF Railroad inmediatamente al fondo —visible con toda claridad en la fotografía adjunta, donde los contenedores de carga de los trenes de mercancías que nunca dejan de pasar por Gallup forman el telón de fondo del letrero con una coherencia histórica que ningún diseñador podría haber planificado mejor. La bandera americana en letras enormes frente a las vías del ferrocarril que dieron origen a la ciudad: hay en esa imagen una síntesis de la historia de Gallup que funciona con la precisión de un emblema.
Gallup ha sido nombrada la Ciudad Pequeña Más Patriótica de América por la editorial de mapas y atlas Rand McNally. La zona tiene una rica historia de reconocimiento de las contribuciones heroicas de diversas culturas. Este título —America's Most Patriotic Small Town— es la clave de lectura del letrero y el hilo conductor que conecta la imagen con la historia. Porque el patriotismo de Gallup no es el patriotismo vacío de la retórica política ni el patriotismo decorativo de los imanes de nevera: es el patriotismo concreto y documentado de una ciudad que ha enviado a sus hijos a todas las guerras americanas del siglo XX, que albergó a los Code Talkers navajos que partieron hacia el Pacífico desde su estación de ferrocarril en 1942, que protegió a sus residentes japoneses-americanos cuando el resto de la nación los internaba en campos de concentración, y que ha levantado más monumentos a sus veteranos por habitante que prácticamente cualquier otra ciudad del país.
Historia
Na'Nizhoozhi: El Cruce de Caminos Antes de que Llegara el Tren
La historia del lugar donde hoy se alza el letrero de Gallup —y de la ciudad misma— comienza mucho antes de que ningún ferrocarril cruzara el territorio, en el tiempo en que el Suroeste americano era territorio del pueblo navajo y de los pueblos indígenas que lo habitaban desde hacía milenios. Siglos antes de que la autopista americana corriera por la ciudad, era un próspero cruce de comercio indígena, conocido para la gente Diné como Na'Nizhoozhi, o "El Puente". Conectando culturas y eras, Gallup ha representado por mucho tiempo la libertad, el viaje, el espíritu emprendedor y la unión de comunidades.
El nombre navajo Na'Nizhoozhi —"El Puente"— tiene un significado doble que revela la importancia del lugar antes de la colonización angloamericana. Por un lado, hace referencia a un puente de piedra natural o a un vado sobre el río Puerco que en ese punto facilitaba el cruce del terreno accidentado del Suroeste. El pueblo navajo que comerciaba allí se refería al lugar como "espanned across", una referencia a un puente de pies sobre el Río Puerco. Por otro lado, el concepto de puente en la cosmovisión navaja tiene resonancias más amplias que la mera función de paso de un río: es el lugar donde los caminos se cruzan, donde las culturas se encuentran, donde el intercambio —de bienes, de ideas, de lenguajes— es posible. En ese sentido, Na'Nizhoozhi anticipaba lo que Gallup sería durante el siguiente siglo y medio: el cruce de caminos por excelencia del noroeste de Nuevo México.
Las redes de comercio indígena que convergían en Na'Nizhoozhi conectaban a los navajos con los pueblos —Zuni, Hopi, Laguna, Acoma—, con los apaches y con otras naciones del Suroeste en un sistema de intercambio que incluía turquesa, obsidiana, plumas de guacamayo, pieles, mantas y comida. Este comercio precolonial tenía una sofisticación y una extensión que los primeros exploradores españoles que llegaron al territorio en el siglo XVI encontraron sorprendente: el Suroeste americano no era un territorio de tribus aisladas sino un espacio de intensa comunicación e intercambio cultural en el que el lugar conocido como Na'Nizhoozhi tenía una posición nodal.
La llegada de los españoles en el siglo XVI transformó pero no interrumpió este sistema comercial. La colonización española del territorio —que comenzó con la expedición de Francisco Vázquez de Coronado en 1540-1542 y se consolidó con la fundación de la colonia de Nuevo México en 1598 bajo Juan de Oñate— introdujo nuevos actores y nuevos productos en las redes de intercambio del Suroeste pero no desplazó los patrones de circulación que habían estructurado la región durante siglos. Los puestos de comercio que los españoles establecieron a lo largo de sus rutas de exploración y colonización seguían frecuentemente los mismos nodos geográficos que los comerciantes indígenas habían utilizado durante generaciones, y Na'Nizhoozhi fue uno de ellos.
El período de la dominación española —que duró desde 1598 hasta la independencia de México en 1821— fue para el territorio navajo una era de conflicto intermitente, de incursiones esclavistas, de intentos de evangelización forzosa y de resistencia tenaz. En sus primeros días, las tensiones entre los colonos y los navajos escalaron a enfrentamientos violentos. La caballería de EE.UU. del cercano Fuerte Wingate llevó a cabo el desplazamiento forzoso conocido como La Larga Marcha, durante la cual miles de navajos fueron marchados 400 millas hasta la Reservación de Bosque Redondo. La Larga Marcha —que en navajo se conoce como Hwéeldi o "el lugar del sufrimiento"— fue uno de los episodios más traumáticos de la historia del pueblo navajo: en 1864, bajo las órdenes del general James Carleton y ejecutada por el coronel Kit Carson, más de ocho mil navajos fueron forzados a marchar desde sus tierras ancestrales en el territorio de lo que hoy son Arizona y Nuevo México hasta el campo de confinamiento de Bosque Redondo, cerca de Fort Sumner en el este de Nuevo México, donde permanecieron hasta 1868. El trauma de Hwéeldi sigue siendo una herida viva en la memoria colectiva navaja, y su sombra cae inevitablemente sobre cualquier interpretación de la historia de Gallup como ciudad de la "reconciliación" entre las culturas.
El Ferrocarril y el Nacimiento de Gallup: 1880-1881
La historia de Gallup como ciudad comienza el día en que el primer tramo de la línea del ferrocarril Atlántico y Pacífico llegó al territorio. Gallup fue fundada oficialmente en 1881 como sede del ferrocarril transcontinental sur. La ciudad tomó su nombre de David L. Gallup, un pagador del Ferrocarril Atlántico y Pacífico. Los trabajadores que iban a cobrar sus salarios decían que iban "a Gallup".
El proceso de denominación de la ciudad —del apodo coloquial "ir a Gallup" al nombre oficial de la localidad— es uno de esos pequeños accidentes de la historia que tienen el encanto de la inevitabilidad retrospectiva. David L. Gallup era un funcionario de la empresa constructora del ferrocarril, no un explorador ni un héroe ni un fundador en ningún sentido épico: era el hombre que pagaba los salarios. Y sin embargo su nombre quedó adherido al lugar con una permanencia que los nombres de muchos héroes y conquistadores no han tenido. Hay en eso una lección sobre cómo se forjan las identidades de los lugares: no siempre a partir de los grandes gestos sino a partir de las necesidades cotidianas más prosaicas.
El ferrocarril Atlántico y Pacífico que creó Gallup era parte del ambicioso proyecto de construcción de un ferrocarril transcontinental que conectara el Atlántico con el Pacífico por una ruta meridional, a través del Suroeste americano. Esta ruta meridional, que seguía aproximadamente el paralelo 35 a través de Nuevo México, Arizona y California, tenía ventajas estratégicas sobre la ruta central que el Union Pacific y el Central Pacific habían completado en 1869: cruzaba regiones de menor altitud media y menores riesgos de nieve, lo que garantizaba un servicio más regular durante los meses de invierno. La compañía del Atlántico y Pacífico comenzó la construcción desde Albuquerque hacia el oeste en 1880 y llegó al territorio de lo que sería Gallup en el otoño de ese año.
La llegada del ferrocarril al territorio que rodea Gallup reveló inmediatamente otro de sus grandes activos económicos: el carbón. Las formaciones geológicas del área —parte de la cuenca carbonífera de San Juan— contenían extensos yacimientos de carbón bituminoso de alta calidad, perfectamente situados para abastecer a las locomotoras de vapor que corrían por el ferrocarril que los había descubierto. La minería del carbón se convirtió en el segundo pilar de la economía de Gallup, junto con el comercio con las comunidades navajas y pueblos de la región, y durante las décadas de su mayor actividad —aproximadamente entre 1880 y 1950— atrajo a trabajadores de muy diferentes orígenes que darían a la ciudad su carácter multicultural específico.
La Ciudad del Carbón: Diversidad, Conflicto y Comunidad (1880-1926)
Hay varios edificios en el bloque 200 de West 66 Avenue construidos durante el primer boom del carbón de Gallup, que alcanzó su cénit entre 1890 y 1900. Bancos, hoteles y salas de entretenimiento fueron construidos durante ese período de tiempo. Este boom del carbón transformó Gallup de un campamento de trabajadores del ferrocarril en una ciudad de cierta solidez, con su propio distrito comercial, sus propias instituciones y su propia clase dirigente formada por empresarios y propietarios de minas que habían llegado al territorio con el ferrocarril.
Los mineros que extrajeron el carbón de las entrañas de las formaciones geológicas alrededor de Gallup durante las décadas de mayor actividad minera llegaron de todo el mundo: cuando la ciudad fue mencionada en la canción de 1946 "(Get Your Kicks on) Route 66" como lugar de paso, Gallup había sido hogar de generaciones de mineros de carbón, en su mayoría de México y de Europa del Este y Central. Polacos, checos, húngaros, eslovenos, italianos, griegos, mexicanos: la lista de orígenes de los trabajadores mineros de Gallup en las décadas del boom es un catálogo de la inmigración europea y latinoamericana que abastecía las industrias extractivas del Suroeste americano a principios del siglo XX.
Esta diversidad de orígenes tuvo consecuencias directas sobre el carácter de la ciudad. Gallup era —y sigue siendo— una de las ciudades culturalmente más complejas y más diversas del Suroeste americano, y esa diversidad no siempre fue armoniosa. El sindicato UMW representó a los mineros de Gallup durante unos 15 años, pero un sindicato rival, el National Miners Union (NMU), llegó a la comunidad en 1933. Realizaron avances entre los mineros locales, convocando una huelga el 29 de agosto de 1933. Los trabajadores de múltiples minas abandonaron el trabajo en solidaridad con los mineros representados por NMU. En total, el NMU afirmó que 970 de los 1.000 mineros se unieron a los piquetes durante la huelga. La huelga minera de 1933 —que terminó con una violenta represión y que se convirtió en uno de los episodios más oscuros de la historia laboral del Suroeste— reveló las tensiones que subyacían bajo la aparente prosperidad de la ciudad del carbón.
La presencia navaja en Gallup durante este período fue compleja e incómoda para las dos partes. Los navajos no eran trabajadores en las minas —las compañías mineras preferían la mano de obra inmigrante europea, más organizada en estructuras gremiales que conocían y que podían manejar— pero sí eran clientes y proveedores en el sistema de comercio que los trading posts del downtown articulaban. El pawning —el empeño— sirvió un doble propósito para la gente navaja: como instalación de almacenamiento para bienes valiosos y como medio de acceso al crédito cuando el dinero escaseaba. Las tiendas de empeño ofrecían pequeños préstamos en efectivo a cambio de bienes. El padre de Bill Richardson, el fundador de Richardson's, no obtenía ganancias en su operación de empeño, permitiendo en cambio que la gente navaja usara su establecimiento como un sistema bancario de confianza.
Richardson's Trading Company: Desde 1913
Uno de los elementos más visibles en la imagen fotográfica adjunta es el cartel de Richardson's Trading Company, cuyo anuncio Billboard aparece sobre las letras del Gallup Sign con el texto "Largest Collection of Navajo Rugs in the Southwest. Visit Our Museum! Downtown Gallup – 222 West 66 Ave." junto al logo de la Ruta 66. Esta presencia de Richardson's en la imagen no es casual sino perfectamente representativa de la identidad histórica del downtown de Gallup.
Establecida en 1913, la Richardson's Trading Post se erige como una atemporal puerta de acceso al alma de la artesanía del Suroeste. Durante más de un siglo, nuestro histórico hogar de ladrillo en Gallup, Nuevo México, ha servido como puente de confianza entre generaciones de artesanos navajos, zunis y hopis y los coleccionistas más exigentes del mundo. Esta descripción oficial de Richardson's captura la función esencial que los trading posts de Gallup han cumplido durante más de un siglo: no simplemente tiendas sino instituciones de mediación cultural y económica entre el mundo indígena y el mundo angloamericano.
El letrero luminoso exterior de Richardson's es un hito en sí mismo, como una encapsulación perfecta del estilo de neón amado por los entusiastas de la Ruta 66. Lee "RICHARDSON CASH PAWN" y efectivamente, muchos de los artículos en el interior no están técnicamente a la venta sino "en empeño", refiriéndose a una histórica práctica comercial navaja que surgió cuando los miembros de la Nación Navaja tenían dificultades para encontrar bancos que los aceptaran como clientes.
La historia de Richardson's desde 1913 hasta hoy es inseparable de la historia de la relación entre Gallup y la Nación Navaja, y esa historia tiene luces y sombras que la nostalgia turística tiende a simplificar. Los trading posts fueron durante décadas el único sistema de acceso al crédito disponible para muchos navajos que los bancos formales rechazaban; pero también fueron instituciones que a veces aprovecharon esa posición de monopolio para imponer condiciones desfavorables en las transacciones. La historia completa de los trading posts del Suroeste americano es una historia de dependencia mutua, de explotación ocasional y de servicios genuinos, que los historiadores académicos han examinado con una honestidad que la narrativa del "colorido patrimonio del comercio indígena" con frecuencia esquiva.
La Ruta 66 Llega a Gallup: 1926
El año 1926 marcó para Gallup el inicio de un nuevo capítulo que superpondría una nueva capa de identidad sobre la ya compleja estratificación histórica de la ciudad ferroviaria y minera. La designación de la US Route 66 —que en su tramo de Nuevo México seguía en gran medida el corredor del ferrocarril Santa Fe que había dado origen a Gallup— convirtió a la ciudad en una parada obligada en la nueva arteria que conectaba el corazón del Medio Oeste con la Costa del Pacífico.
Tenemos uno de los tramos continuos más largos de la Ruta 66 en Nuevo México, de unos 13,5 millas. Esta longitud —13,5 millas de Ruta 66 histórica que todavía puede recorrerse en coche en Gallup— es uno de los activos patrimoniales más importantes de la ciudad y refleja la manera en que la carretera histórica se integró en el tejido urbano de Gallup de manera tan profunda que la construcción posterior de la Interstate 40 no pudo desplazarla completamente.
Cuando la Ruta 66 llegó a Gallup en 1926, numerosos Indian Trading Posts surgieron exhibiendo artesanías nativas americanas. Esta proliferación de trading posts a lo largo del corredor de la nueva carretera refleja la habilidad de los comerciantes locales para identificar y capitalizar la oportunidad que el flujo de turistas de la nueva carretera representaba. Los viajeros que recorrían la Ruta 66 hacia California pasaban por Gallup en un momento en que el turismo del Suroeste americano —con su fascinación romántica por el "Salvaje Oeste" y por las culturas indígenas— estaba en pleno auge. La artesanía navaja y pueblo —las alfombras tejidas, la joyería de plata y turquesa, la alfarería pintada— era exactamente el tipo de souvenir auténtico y exótico que ese turismo demandaba.
La Edad de Oro: Hollywood, el Neon y el Esplendor de la Ruta (1926-1965)
De 1945 a 1956, Gallup brilló bajo un mar de letreros de neón cuando la Ruta 66 se convirtió en el principal corredor de Chicago a Los Ángeles. Esta descripción oficial de la Visit Gallup captura con precisión la imagen del período de mayor esplendor visual y económico de la ciudad, cuando la combinación del turismo de la Ruta 66, la industria cinematográfica del western y la actividad comercial de los trading posts convirtieron a Gallup en una de las ciudades más activas y más fotogénicas del Suroeste americano.
La conexión de Gallup con la industria cinematográfica de Hollywood durante los años cuarenta y cincuenta es uno de los capítulos más fascinantes y menos conocidos de la historia de la ciudad. A partir de la canción de 1946 "(Get Your Kicks on) Route 66", Gallup había sido el lugar preferido de un grupo de cineastas y estrellas que filmaban westerns en los alrededores y seguían usando el Hotel El Rancho de 1936 como base durante la Edad de Oro de Hollywood. John Wayne, Katharine Hepburn, Humphrey Bogart, Ronald Reagan, Kirk Douglas, Gregory Peck y decenas de otras estrellas de la era dorada de Hollywood pasaron semanas o meses en Gallup mientras filmaban en los paisajes de roca roja que rodeaban la ciudad.
El papel que el Hotel El Rancho —construido en 1937 por R.E. Griffith, hermano del director de cine D.W. Griffith— desempeñó en este período es central: era el único establecimiento de la región con el nivel de comodidades que las estrellas de Hollywood esperaban, y su presencia convirtió a Gallup en un destino sostenible para las producciones cinematográficas que de otro modo habrían preferido localizaciones más accesibles desde Los Ángeles. Las barras y los restaurantes del downtown de Gallup vivieron un período de prosperidad asociada a la presencia de los equipos de rodaje, y el nombre de la ciudad comenzó a circular en los círculos del entretenimiento americano con una notoriedad que la canción "Route 66" —que mencionaba Gallup explícitamente— amplificó a nivel nacional.
La canción Route 66, compuesta por Bobby Troup y grabada en 1946 por Nat King Cole con un éxito inmediato y duradero, tiene para Gallup una importancia que va más allá de la mención geográfica en sus letras. La canción convirtió la Ruta 66 y las ciudades que nombraba —entre ellas Gallup— en iconos de la cultura popular americana de la posguerra, dando al viaje en automóvil por la carretera una carga romántica y aventurera que multiplicó el turismo de la ruta. Cada vez que alguien escuchaba la canción y soñaba con recorrer la Mother Road desde Chicago hasta Los Ángeles, Gallup pasaba a ser un punto en ese sueño.
Los Code Talkers: El Patriotismo Navajo y La Historia que Define el Letrero
El título de "América's Most Patriotic Small Town" que Rand McNally concedió a Gallup en 2013 y 2014 descansa sobre una base histórica concreta que va mucho más allá de la decoración con banderas americanas: descansa sobre el servicio militar extraordinario de los habitantes de Gallup y de la región navaja circundante en las guerras del siglo XX, y muy especialmente sobre la historia de los Code Talkers.
Los Code Talkers navajos fueron los soldados que durante la Segunda Guerra Mundial usaron el idioma navajo —una lengua altamente compleja que los lingüistas japoneses fueron incapaces de descifrar— como código de comunicación para el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos en el teatro de operaciones del Pacífico. El programa Code Talkers fue iniciado en 1942 y eventualmente involucró a más de cuatrocientos soldados navajos, de los cuales una proporción significativa partió hacia el Pacífico desde la estación de ferrocarril de Gallup —el mismo edificio que hoy alberga el Centro Cultural de Gallup y que está a pocos pasos del Gallup Sign.
Los Navajo Code Talkers, que fueron fundamentales para cambiar el curso de la Segunda Guerra Mundial, partieron desde la estación de tren de Gallup en 1942. Esta frase de la web oficial de Visit Gallup es una de las más densamente cargadas de significado histórico de toda la documentación disponible sobre la ciudad. Imaginar a esos jóvenes navajos —muchos de ellos hijos y nietos de los sobrevivientes de la Larga Marcha, criados en la reserva que el gobierno americano les había asignado tras la derrota de 1868— marchando desde la estación de Gallup hacia los barcos que los llevarían a morir o a sobrevivir en las islas del Pacífico para defender el país que había sometido a sus familias: esa imagen contiene toda la complejidad del patriotismo navajo, que no es ni simple ni ingenua sino profundamente real.
El Code Talker más famoso de la historia popular —Ira Hayes, el soldado pima fotografiado plantando la bandera en Iwo Jima en la imagen más reproducida de la Segunda Guerra Mundial— no era navajo, pero la historia de los Code Talkers navajos tiene una conexión específica con Gallup que la ciudad ha reconocido con monumentos, museos y conmemoraciones que son parte de la razón por la que Rand McNally la designó la ciudad más patriótica de América.
El diseño del Gallup Sign —con las letras de la palabra GALLUP pintadas con los colores de la bandera americana, en rojo, blanco y azul, con estrellas blancas sobre el azul— es la expresión visual más directa de esa conexión entre la ciudad y el patriotismo americano. Pero esa expresión visual tiene una segunda lectura que la imagen fotográfica revela con especial elocuencia: las letras del letrero, con su exuberante patriotismo americano en azul, rojo y blanco con estrellas, están instaladas frente a las vías del ferrocarril desde las que partieron los Code Talkers navajos en 1942. La bandera americana frente al ferrocarril que creó la ciudad y desde el que sus habitantes marcharon a defender esa bandera: es una composición histórica que ningún diseñador podría haber planeado mejor.
Los Japoneses-Americanos de Gallup: El Patriotismo de la Resistencia
Una de las historias menos conocidas pero más reveladoras del patriotismo específico de Gallup es la que protagonizaron sus residentes cuando el gobierno federal ordenó el internamiento de los ciudadanos americanos de ascendencia japonesa tras el ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941.
La ciudad luchó (con éxito) para evitar que 800 residentes americanos de ascendencia japonesa fueran enviados a campos de internamiento durante la Segunda Guerra Mundial. Esta resistencia de Gallup al decreto ejecutivo 9066 que ordenaba el internamiento de los japoneses-americanos es un acto de patriotismo de naturaleza diferente al del servicio militar: es el patriotismo de quien defiende los valores constitucionales de la nación frente a las decisiones de emergencia de su propio gobierno. En 1942, cuando prácticamente todas las comunidades de la costa oeste y de otras regiones del país acataron sin resistencia el internamiento de sus vecinos japoneses-americanos, Gallup eligió defender a los suyos.
Esta decisión tenía raíces en la composición multicultural específica de Gallup: una ciudad donde la mayoría de la población era ya no-anglosajona —donde los navajos, los hispanos y los trabajadores inmigrantes europeos formaban la mayor parte de la comunidad— tenía una relación diferente con la idea de la ciudadanía americana que las comunidades más homogéneamente blancas donde el internamiento no generó resistencia. En Gallup, la pregunta "¿quién es americano?" tenía respuestas más complejas y más inclusivas que en el resto del país, y esa complejidad se tradujo en una acción concreta de protección de sus ciudadanos.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad luchó con éxito para evitar que 800 residentes americanos de ascendencia japonesa fueran internados en campos de internamiento durante la guerra, siendo la única ciudad de Nuevo México en hacerlo. Esta condición de única ciudad de Nuevo México en resistir el internamiento subraya la excepcionalidad de la acción de Gallup y la solidez del carácter comunitario que la hizo posible.
El héroe individual más reconocido de esta historia es Hershey Miyamura, soldado americano de ascendencia japonesa nacido en Gallup en 1925, que sirvió en la Guerra de Corea y recibió la Medalla de Honor del Congreso —la más alta distinción militar de los Estados Unidos— por sus acciones en la batalla del Río Imjin en 1951. Gallup es conocida como la Ciudad Pequeña Más Patriótica de América, un honor otorgado por Rand McNally por su profundo respeto por los veteranos locales, incluido el receptor de la Medalla de Honor Hershey Miyamura y muchos Code Talkers Navajos. La vida de Miyamura —un americano de ascendencia japonesa de Gallup que combatió por el país que había intentado internar a sus vecinos— es la síntesis más precisa del patriotismo contradictorio y profundo de la ciudad.
La Huelga Minera de 1933 y el Gallup Massacre: Las Grietas del Sueño Americano
La historia de Gallup no puede entenderse completamente sin incluir sus momentos más oscuros, aquellos que revelan las contradicciones internas de una ciudad construida sobre la superposición de culturas y de intereses que no siempre convergían pacíficamente. La huelga minera de 1933 —que terminó con lo que los historiadores laborales denominan el "Gallup Massacre"— es uno de esos momentos.
El sindicato UMW representó a los mineros en Gallup durante unos 15 años, pero un sindicato rival, el National Miners Union (NMU), llegó a la comunidad en 1933. Convocaron una huelga el 29 de agosto de 1933. Trabajadores de múltiples minas abandonaron el trabajo en solidaridad. En total, el NMU afirmó que 970 de los 1.000 mineros se unieron a los piquetes. Desafortunadamente, la acción colectiva provocó una respuesta extrema. La huelga en Gallup puso nerviosos a los políticos estatales y a los líderes empresariales locales. Su paranoia fue, en parte, exacerbada por la Gran Depresión, los refugiados del Dust Bowl y la ambivalencia general hacia el "miedo rojo" y el comunismo que avanzaba.
La represión de la huelga —con la intervención de la Guardia Nacional, arrestos masivos de trabajadores y deportaciones de inmigrantes huelguistas— reveló la fragilidad de la tolerancia multicultural de Gallup cuando los intereses económicos de sus clases dirigentes estaban amenazados. Los mineros que habían construido la prosperidad de la ciudad con su trabajo fueron tratados como amenaza cuando intentaron organizarse para mejorar sus condiciones. Esta contradicción entre el discurso de la comunidad inclusiva y la realidad del poder económico es parte de la historia completa de Gallup, la que los monumentos y los letreros patrióticos no siempre cuentan.
La BNSF y el Ferrocarril: La Continuidad del Motor Original
Los trenes de mercancías son parte integral de la cultura de Gallup. El 2 de noviembre de 2015, BNSF honró a la ciudad con su BNSF Railway Heritage Community Award por abrazar sus vínculos pasados, presentes y futuros con el ferrocarril de mercancías. Esta declaración oficial confirma lo que la imagen fotográfica del Gallup Sign muestra con tanta elocuencia: los contenedores de los trenes de carga de la BNSF son el fondo inmediato del letrero patriótico de Gallup, y esa coincidencia visual es también una continuidad histórica.
El Burlington Northern Santa Fe Railway —heredero del Atchison, Topeka and Santa Fe Railway que a su vez absorbió al Atlántico y Pacífico que fundó Gallup— es todavía hoy el empleador más importante de la ciudad y uno de los factores de estabilidad económica más significativos de la región. Cientos de trenes de mercancías cruzan Gallup cada semana, llevando los productos del comercio americano de costa a costa. En ese sentido, la función que el ferrocarril cumplió en 1881 —ser la arteria que conectaba el Suroeste con el resto del país— sigue siendo básicamente la misma en el siglo XXI, aunque con volúmenes incomparablemente mayores y con tecnologías radicalmente diferentes.
La estación Amtrak de Gallup —construida en el edificio del antiguo depot del Santa Fe, reconstruido entre abril de 1917 y enero de 1918— es la segunda estación más concurrida del estado de Nuevo México, con más de 16.000 embarques y desembarques en 2014. El Southwest Chief, el tren de pasajeros de Amtrak que recorre la ruta de Chicago a Los Ángeles, para dos veces al día en Gallup: una versión moderna del mismo corredor ferroviario que en 1881 dio origen a la ciudad. El hecho de que la estación ferroviaria siga en uso —como punto de parada de Amtrak y como sede del Centro Cultural de Gallup, que alberga danzas nativas gratuitas en verano— es una de las persistencias históricas más notables de la ciudad.
La Designación Como Ciudad Más Patriótica y el Gallup Sign
En 2013, Gallup fue nombrada por Rand McNally como la "Most Patriotic Small Town in America 2013." Esta designación —concedida por la editorial de mapas y atlas más reconocida de los Estados Unidos, cuyos rankings de ciudades tienen una notoriedad mediática considerable— fue el detonante inmediato o la inspiración del Gallup Sign tal como puede verse hoy. El letrero, con sus letras pintadas en los colores de la bandera americana, es la respuesta visual al título: si Gallup es la ciudad más patriótica de América, esa identidad debe ser visible, debe estar inscrita en el espacio público con la misma claridad con que los letreros de neón de los moteles eran visibles desde la Ruta 66.
La elección de la ubicación —frente a las vías del ferrocarril en el downtown histórico— tiene una lógica que combina la visibilidad con el simbolismo histórico. El ferrocarril es la razón de ser de Gallup: sin las vías que cruzaron el territorio en 1881, no habría ciudad. Instalar el letrero frente a las vías es poner el nombre de la ciudad en el lugar donde la ciudad comenzó, es conectar el presente con el origen, es reconocer explícitamente que la identidad de Gallup —incluyendo su patriotismo— tiene raíces en esa historia ferroviaria que los contenedores BNSF del fondo de la fotografía representan con una continuidad perfectamente visual.
Los medallones de las organizaciones cívicas visibles a la derecha del letrero en la fotografía —Kiwanis International, K of C (Knights of Columbus), Girl Scouts y el medallón de "Most Patriotic Town 2013-2014" con el globo aerostático que es uno de los símbolos de los eventos anuales de Gallup— añaden al letrero una dimensión de vida cívica comunitaria que lo sitúa más allá del simple patriotismo simbólico: estos son los grupos que organizan la vida de la comunidad, que trabajan con veteranos, que educan a los jóvenes, que celebran la historia local. El letrero no está solo: está acompañado por las señas de identidad de las organizaciones que dan cuerpo concreto a los valores que la bandera simboliza.
Análisis Artístico
El Letrero Como Arte Público: Declaración de Identidad en el Espacio Urbano
El Gallup Sign es un ejemplo de lo que los teóricos del arte público contemporáneo denominan placemaking a través del letrero de identidad: la creación de marcadores visuales que afirman la identidad de un lugar en el espacio público y que funcionan simultáneamente como señalizadores para los visitantes y como declaraciones de pertenencia para los residentes. Esta práctica —de la que el "Welcome to Fabulous Las Vegas" de Betty Willis (1959) es probablemente el ejemplo más famoso— tiene raíces profundas en la cultura visual americana, donde el letrero es el medio de comunicación más democrático y más directo.
La escala del Gallup Sign —con letras lo suficientemente grandes como para ser visibles y legibles desde la carretera y desde los trenes que pasan— es una decisión artística fundamental que determina la experiencia visual del objeto. El letrero no está diseñado para ser contemplado de cerca, con la atención minuciosa que se le daría a una pintura en un museo: está diseñado para ser visto de lejos, para impactar inmediatamente en la retina del viajero que pasa en coche o en tren, para producir el reconocimiento instantáneo que solo los objetos de gran escala pueden generar en el paisaje urbano.
La elección del vocabulario visual de la bandera americana —las estrellas blancas sobre el azul, las bandas rojas y blancas— para las letras del topónimo es una decisión que tiene múltiples lecturas simultáneas. La más obvia es la de la afirmación patriótica: Gallup es una ciudad americana, orgullosa de serlo, que exhibe los colores nacionales en el mayor letrero de su downtown. Pero hay lecturas más complejas posibles: en una ciudad donde la mayoría de la población es indígena o hispana, exhibir la bandera americana con semejante énfasis es también una afirmación de ciudadanía que tiene dimensiones de reivindicación para las comunidades que han sido históricamente cuestionadas en esa ciudadanía. El letrero de Gallup no dice simplemente "somos americanos": dice "somos tan americanos como cualquiera, y más que muchos".
La Fotografía: Análisis Visual de La Imagen Adjunta
La fotografía adjunta captura el Gallup Sign en una composición que añade a la imagen del letrero una riqueza de contexto que ninguna imagen aislada del objeto podría ofrecer. La composición es la de un documento fotográfico de alta calidad técnica —tomado con una cámara Sony Alpha 7R III según los metadatos del archivo— que presenta el letrero en su entorno real, con todos los elementos que lo rodean visibles y legibles.
En primer plano, el suelo de tierra y gravilla del área frente al letrero revela la textura específica del terreno árido del Suroeste americano, con ese particular tono ocre-rojo que es uno de los colores más característicos del paisaje de Nuevo México. La presencia de agua acumulada en un charco pequeño sugiere que la fotografía fue tomada después de una lluvia, posiblemente en la temporada de monzones que caracteriza los veranos del Suroeste, lo que añade una humedad y una frescura al paisaje que contrastan con la imagen estereotipada del desierto seco e inmisericorde.
El letrero ocupa el centro de la imagen con una presencia visual dominante: las letras GALLUP en rojo, blanco y azul con estrellas son el elemento de mayor saturación cromática de toda la composición, y su posición centrada en el encuadre las convierte inevitablemente en el foco principal de la atención del espectador. El cartel de Richardson's Trading Company visible sobre las letras —con su texto amarillo sobre fondo verde oscuro y el logo de la Ruta 66— añade una segunda capa de información histórica: Richardson's, "Largest Collection of Navajo Rugs in the Southwest. Visit Our Museum! Downtown Gallup – 222 West 66 Ave. Since 1913" resume en un billboard la historia de la ciudad como cruce del comercio navajo y del turismo de la Ruta 66.
El fondo de la imagen es donde la composición adquiere su mayor densidad histórica: los contenedores de carga apilados sobre los trenes de la BNSF en una sucesión de naranja, blanco, negro y rojo crean una barrera de color industrial que ocupa todo el horizonte de la imagen. La presencia de estos contenedores —algunos con logotipos de empresas de logística global, algunos simplemente numerados— junto al letrero patriótico de una ciudad de 22.000 habitantes en Nuevo México es uno de esos contrastes visuales que dicen más sobre la condición contemporánea de los lugares históricos de la Ruta 66 que cualquier texto académico podría decir: la historia no se detiene, el comercio global sigue su curso imparable por las mismas vías que en 1881 dieron origen a esta ciudad, y la identidad local persiste en sus letreros de colores frente a la corriente ininterrumpida del presente.

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