viernes, 3 de marzo de 2017

Parlament de les Illes Balears



El edificio sede del Parlamento de las Islas Baleares está situado entre las calles Conquistador y Palau Reial, en el centro histórico de la ciudad de Palma.

Antigua sede del Círculo Mallorquín, entidad exclusiva de la alta sociedad mallorquina, se comenzó a construir en el año 1848 según el proyecto del arquitecto Antoni Sureda. Su configuración actual data de la importante reforma realizada entre los años 1913 y 1918 por el arquitecto Miquel Madorell.

En el año 1983 el edificio pasa a ser la sede del Parlamento de las Islas Baleares. Se adaptaron las salas y las dependencias a la actividad parlamentaria respetando con mucho cuidado los valores artísticos y arquitectónicos.

Entrada Conquistador.


La entrada principal a la sede del Parlamento es la de la calle Conquistador. Desde el vestíbulo se puede acceder a la sala de Actos.

A nivel artístico destaca la escultura "Fita de la paraula" de Josep Maria Sirvent y las punturas de Rafa Forteza i Enric Riera.





Entrada Palau Reial.


La entrada de la calle Palau Reial es el espacio más luminoso y diáfano de todo el edificio, desde el cual se accede a la gran mayoría de dependencias. Además del mobiliario original del Círculo Mallorquín, se pueden contemplar la escultura de Joan Costa titulada "l'Hemicicle del Diàleg" y obras pictóricas de gran interés de artistas tan prestigiosos como Cerdá, Rosselló, Pizá, Ribas, Tarrassó, Maraver, Puget, Torrent y Vives Llull.









Biblioteca.

La biblioteca es pública y está especializada en temas jurídicos y dispone de más de 16.000 volúmenes catalogados.

El mobiliario es original de la época y las estanterías de madera noble.

Es la única sala del edificio que mantiene su antigua función.





Vestíbulo de la Primera Planta.

El vestíbulo de la primera planta está coronado por una inmensa claraboya de hierro y vidrio que da luz a toda la estancia, así como también al vestíbulo de la planta baja. La zona de paso del hueco que deja la claraboya y que llega hasta la planta noble, queda delimitada por una barandilla modernista.
Desde aquí se accede a la antesala de la biblioteca, a la pequeña cafetería, a diversos despachos de los miembros de la Mesa y al del letrado oficial mayor, y al pasillo que llega hasta la Sala Verda o Sala de las Comisiones.




Sala Verde.

Es una de las dos salas donde se reúnen las comisiones parlamentarias.

Está decorada con pinturas de temática natural.

A nivel decorativo destaca la falsa claraboya i los vitrales y pomos de puertas y ventanas de estilo modernista.






Sala Montenegro.

Actualmente se utiliza para las recepciones y audiencias oficiales de la Presidencia.

Las pinturas, de Roberto Montenegro, son una exaltación idílica del hombre y del paisaje mallorquín y representan los trabajos agrarios y marineros de la economía insular de principios del siglo XX.

Los muebles, de estilo Luís XV, con marquetería incrustada, proceden de Filipinas.






Sala de los Pasos Perdidos.

Espacio contiguo a la sala de Plenos, se utiliza para actos protocolarios diversos.

Los cuadros, de grandes dimensiones, son “Entrada de Jaime I a Madina Mayurqa” de Ricard Anckermann y “Entrada de Carlos V a la Ciudad de Mallorca” de Joan Bauzà.

La madera del parqué es original de 1884. Las columnas, de orden jónico, tienen una cenefa de bronce dorado en el tercio inferior.





Sala de Plenos o Sala de las Cariátides.

Antigua sala de Baile, Fiestas y Conciertos del Círculo Mallorquín, actualmente es la sala de Plenos del Parlamento de las Islas Baleares.

Las pinturas, así como el resto de la decoración, son de estilo neoclásico y neoegipcio. Las cariátides, situadas a los laterales, dan nombre a la sala.









Sala del Senado.

En esta sala se reúne la Mesa del Parlamento. Encontramos los retratos de SS.MM los reyes eméritos y los presidentes y presidentas del Parlamento.

Se mantiene parte del mobiliario original. El parqué tiene incrustaciones de ébano y caoba. La chimenea de mármol resalta por su relieve de alabastro. Destaca la pintura “Alegoría del Alba” situada en el techo realizada por Ricard Anckermann.



domingo, 15 de enero de 2017

Galilea. Mallorca.



El pequeño y tranquilo pueblo de Galilea, ubicado en el suroeste de la isla, demuestra que éste no es el caso. Encaramado a una gran altura, a 460 m sobre el nivel del mar en las montañas de la Sierra de Tramuntana, Galilea es un tranquilo refugio del ajetreo de la vida moderna.

Famoso por su belleza salvaje y sus cabras, que deambulan libremente con campanas alrededor del cuello, lo único que podrá escuchar es el tintineo de dichas campanas y el sonido de algún coche que pasa de manera ocasional.

Galilea no es uno de los principales destinos, pero merece la pena ir, si lo que busca es experimentar la Mallorca auténticamente rural a la sombra de la mágica montaña conocida como ‘el Galatzó’. Aquí encontrará una guía de lo que hacer, ver y dónde puede comer y alojarse.

La iglesia de Galilea se empezó a construir en el año 1806. La población ha disminuido ligeramente desde su máximo de unos 450 habitantes en el siglo XVIII, situándose en la actualidad en unos 300. Galilea disfruta de una comunidad mixta internacional.

Principales atracciones en Galilea

Las vistas y la tranquilidad son las principales características de este pueblo pintoresco. También se recomienda visitar su pequeña iglesia del siglo XVIII y los pueblos de alrededor, que vale la pena descubrir.