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| Niña con un ciervo. |
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| Monumento a Hans Christian Andersen. |
Hviezdoslavovo Námestie — Bratislava, Eslovaquia
La plaza, la niña con el cervatillo y el narrador de cuentos
Introducción
Hviezdoslavovo námestie es una plaza de la Ciudad Vieja de Bratislava, situada entre el Puente Nuevo y el Teatro Nacional Eslovaco. Es la plaza más grande del centro histórico de la ciudad. Más que una plaza en el sentido convencional — espacio abierto, simétrico, de geometría clara — es un largo bulevar arbolado que vertebra el extremo sur de la Ciudad Vieja entre el Danubio y el corazón medieval. En sus poco más de cuatrocientos metros de longitud conviven tres siglos de historia arquitectónica, dos monumentos escultóricos de naturaleza radicalmente diferente, una fuente que es la más pequeña de toda la ciudad, y la memoria de una Bratislava que eligió poblar sus aceras de figuras de bronce para sacudirse la austeridad del período comunista.
Historia
De promenade de nobles a plaza de la nación eslovaca
La historia de Hviezdoslavovo námestie es, en gran medida, la historia de Bratislava misma: un espacio que ha cambiado de nombre, de función y de significado político tantas veces como la ciudad ha cambiado de soberano. Sus nombres anteriores incluyen Kossuth Lajos tér en húngaro y Kossuth Lajos Platz en alemán, Radetzky tér y Radetzky Platz, y Séta tér o Promenade. Cada cambio de denominación es en sí mismo un capítulo de historia: el nombre húngaro honraba al líder revolucionario Lajos Kossuth, que en 1848 pronunció un discurso multitudinario en esta misma plaza; el nombre alemán Promenade describía con precisión su función de paseo aristocrático para la burguesía de Pressburg, como los alemanes llamaban a Bratislava; y el nombre actual, adoptado en el siglo XX, convirtió el espacio en homenaje al más grande poeta de la literatura eslovaca.
En la parte norte de la plaza se construyeron a lo largo de los siglos casas nobles de apellidos como Kőszeghy, Eszterházy, Széchenyi, Stáhl, Záborszky, Pálffy, Sulkovszky, Maldeghem, Malatinszky y Werner. En la parte sur, las casas Spineger, Gervay, Löw-Palugyay, Kozics, Wigand, Adler, Pollák y Sprinzl. Esta constelación de apellidos — húngaros, alemanes, judíos, eslovacos — dibuja con exactitud el mapa social de una ciudad que fue durante siglos capital del Reino de Hungría y que albergaba en su seno una convivencia multicultural de complejidad extraordinaria. Los más importantes nobles enviaban a sus hijas a aprender en el convento Notre Dame de la parte oriental de la plaza — familias Pálffy, Forgách, Harrach y Lichtenstein entre otras.
La plaza fue durante la era de los Habsburgo el corazón de la vida social y cultural de Pressburg. La construcción del Teatro Nacional Eslovaco en su extremo oriental — inaugurado en 1886 — consolidó definitivamente su carácter como espacio de representación cultural de primera magnitud. El teatro fue proyectado por los renombrados arquitectos vieneses Ferdinand Fellner y Hermann Helmer, el dúo responsable de numerosos teatros europeos, que imprimieron en Bratislava su sello característico: fachada de piedra clara, cornisas elaboradas, loggia de arcos en la planta baja y coronamiento con frontones y figuras alegóricas que declaran la seriedad cultural de la institución que albergan.
El período comunista, que se extendió desde 1948 hasta 1989, transformó la relación de Bratislava con sus espacios públicos de maneras que todavía son visibles hoy. La plaza fue rebautizada y sus monumentos fueron sometidos al escrutinio ideológico que el régimen aplicaba a todo el patrimonio simbólico. Tras el colapso del bloque del Este en Europa, desde el ayuntamiento se decidió colocar estatuas por todo el centro histórico para hacerlo más atractivo para turistas y locales, recuperando así la vitalidad de un espacio que el comunismo había vaciado de contenido simbólico genuino. Esta política de repoblación escultórica del espacio público post-comunista explica directamente la presencia de Hans Christian Andersen en una plaza eslovaca, y también la relación entre el monumento al escritor danés y la fuente de la niña con el cervatillo que lo precede.
El 24 de febrero de 2005, el presidente de los Estados Unidos George W. Bush pronunció un discurso público en la plaza durante su visita a Bratislava para la Cumbre de Eslovaquia de 2005 con el presidente ruso Vladimir Putin. La elección de Hviezdoslavovo námestie como escenario de ese encuentro histórico no fue casual: era el espacio de mayor carga simbólica y de mayor capacidad de congregación del centro histórico de Bratislava, el lugar donde la ciudad se muestra a sí misma y al mundo con mayor deliberación.
Pavol Országh Hviezdoslav: el poeta que dio nombre a la plaza
Para entender por qué esta plaza lleva el nombre que lleva, es necesario conocer quién fue Pavol Országh Hviezdoslav, porque sin ese conocimiento el nombre es solo un trabalenguas. Pavol Országh Hviezdoslav nació en Vyšný Kubín el 2 de febrero de 1849 y murió en Dolný Kubín el 8 de noviembre de 1921. Fue poeta, dramaturgo, escritor, traductor, abogado, miembro de la Asamblea Nacional Revolucionaria de la República Checoslovaca en 1918 y presidente honorario de Matica slovenská en 1919. Su seudónimo, Hviezdoslav, que en eslovaco evoca las estrellas (hviezda = estrella), no fue elegido al azar: lo usó por primera vez en 1877 para firmar una composición poética, eligiéndolo porque desde niño le fascinaba contemplar el espacio infinito del cielo nocturno cubierto de estrellas y galaxias.
Hviezdoslav es considerado uno de los líderes de la literatura y la cultura eslovacas en los últimos decenios del siglo XIX y los primeros del XX, y una de las figuras más importantes de toda la historia literaria eslovaca. Escribió poesía lírica y épica, dramas — entre ellos la tragedia Herodes a Herodias — y tradujo a Goethe (el Fausto), Schiller, Shakespeare (Hamlet, Macbeth, El sueño de una noche de verano), Pushkin y Mickiewicz. Todo ello en eslovaco, en la Hungría de la magyarización activa, cuando escribir en eslovaco era en sí mismo un acto de resistencia cultural.
El 26 de septiembre de 1937 se inauguró su estatua frente al teatro, con el único primer ministro eslovaco del período de entreguerras checoslovaco, Milan Hodža, presidiendo la ceremonia. La prensa contemporánea registró la presencia de 15.000 personas. El teatro representó el drama de Hviezdoslav Herodes y Herodias en su honor. La estatua heroica fue creada por Vojtech Ihriský y Jozef Pospíšil en colaboración con el arquitecto Július Lehocký. La Liga Americana Eslovaca recaudó y donó el dinero para la estatua. Muestra al poeta sentado en una piedra escribiendo en un libro abierto.
Análisis Artístico
La plaza como escenario cultural estratificado
Hviezdoslavovo námestie es una cautivadora mezcla de historia, cultura y vida urbana vibrante. Con su paseo central de árboles y las embajadas en sus flancos, es un espacio que ha evolucionado desde un tranquilo parque urbano hasta un bullicioso paseo que refleja los dinámicos cambios de Bratislava.
La dimensión artística de la plaza no reside en un único elemento sino en la acumulación deliberada de capas: la arquitectura neorrenacentista del Teatro Nacional en el extremo oriental, el palacio neobarroco de la Reduta que alberga la Filarmónica Eslovaca al sur, las fachadas de las mansiones nobles rehabilitadas que flanquean el paseo y, sobre todo, el conjunto escultórico que articula el eje central de la plaza. En el extremo oriental, el ornamentado Teatro Nacional Eslovaco de 1886 preside el conjunto. Justo al sur, el Palacio de la Reduta en estilo neobarroco alberga la Filarmónica Eslovaca.
La estrategia escultórica post-comunista convirtió la plaza en lo que podría llamarse un museo al aire libre de bronce. La estatua de Hviezdoslav, la fuente de la niña con el cervatillo y el monumento a Andersen forman un trío de piezas escultóricas que cubren el eje temporal y estilístico que va de 1937 a 2006 y que tienen en común el uso del bronce como material, la escala de tamaño superior al natural, y la voluntad de hacer del espacio público un lugar habitable intelectual y emocionalmente — no solo una vía de circulación. La plaza es principalmente una zona peatonal con abundante vegetación. Un podio ocupa la parte central para eventos culturales, y dos fuentes paralelas recorren la plaza.
Dievča so srnčekom — La niña con el cervatillo
La fuente más pequeña de Bratislava es la llamada Dievča so srnčekom — Niña con el cervatillo — en Hviezdoslavovo námestie, en la Ciudad Vieja. Su modestia dimensional contrasta con su posición privilegiada en el eje central de la plaza más importante del centro histórico.
La fuente fue creada por el escultor Alojz Rigele en 1942. Rigele fue uno de los escultores más importantes de Eslovaquia en la primera mitad del siglo XX, autor de numerosos monumentos y obras de espacio público que definen el paisaje escultórico de Bratislava. La datación de 1942 sitúa la obra en un período políticamente complejo — la Eslovaquia del Estado eslovaco bajo el gobierno de Jozef Tiso, estado satélite del Tercer Reich —, pero la pieza en sí misma es completamente ajena a cualquier dimensión política: es una obra de tradición académica centroeuropea que celebra la relación entre lo humano y lo natural con una delicadeza que contrasta expresamente con las turbulencias de su época.
La fuente presenta una figura central: una joven semidesnuda sentada sobre una roca, con una larga tela drapeada sobre su regazo. Junto a ella hay un cervatillo que la chica abraza. La composición es de una ternura deliberada — la postura de la figura femenina, inclinada hacia el animal, y el gesto de abrazo crean una relación de protección y de afecto que es el tema central de la pieza. El cervatillo no es un adorno: es el protagonista igualitario de una escena de convivencia entre lo humano y lo salvaje que tiene raíces en la tradición iconográfica clásica europea — Diana con sus ciervos, las ninfas del bosque — pero que en Rigele adquiere una intimidad y una humanidad específicamente modernas.
La colocación de la fuente en el extremo oriental de la plaza, muy cerca del monumento a Hans Christian Andersen, crea una microescena narrativa involuntaria: la niña y el cervatillo preceden al gran narrador de historias de animales y de seres humanos, como si la fuente anunciara el mundo de la imaginación que el monumento de Andersen despliega a pocos metros. Esta vecindad no fue planificada — las dos obras pertenecen a épocas diferentes — pero tiene la coherencia de las coincidencias que el tiempo construye sin proponérselo.
El monumento a Hans Christian Andersen
La estatua fue diseñada por el escultor Tibor Bártfay y erigida en 2006 para marcar el 200º aniversario del nacimiento de Hans Christian Andersen. Bártfay la creó como regalo a los niños. La conexión familiar con el mayor monumento de Bratislava es directa: su padre diseñó el soldado en lo alto del Monumento de Slavín.
La razón de la presencia de Andersen en Bratislava no es arbitraria. Andersen tiene una estatua en la zona peatonal porque visitó Bratislava durante sus viajes por Europa en el siglo XIX. Algunas tradiciones locales sostienen que Bratislava inspiró algunos de sus cuentos de hadas, como La pequeña cerillera y El patito feo. Ninguno de estos relatos ha sido probado documentalmente de manera definitiva, pero sí se sabe que Andersen disfrutó de sus visitas a la ciudad. En una de sus autobiografías escribió sobre ella: "Amo esta ciudad; es tan vibrante y colorida. Las tiendas dan la impresión de que todas fueron traídas aquí desde Viena."
La inspiración para La pequeña cerillera es atribuida a su visita de 1841. Su barco atracó en el puerto de Bratislava mientras los marineros cargaban carbón. Andersen y otros pasajeros bajaron a tierra para ver el centro de la ciudad. Allí, según la tradición, conoció a una niña desconocida que le dio una rosa. El escritor quedó tan impresionado por el encuentro que le inspiró escribir el cuento.
La estatua representa a Andersen como una figura de bronce alta y delgada de tamaño mayor que el natural, con un aspecto algo tímido. Está rodeada de esculturas más pequeñas de personajes de sus cuentos, incluyendo El caracol y la rosa, con el enorme caracol mirando hacia arriba al autor. En la parte trasera del monumento están grabados el emperador sin ropa y otros personajes de sus historias. Un elfo sentado en el hombro de Andersen le susurra ideas para sus cuentos de hadas. Piedras de colores que representan pétalos de flores están colocadas en el pavimento alrededor.
Detalle Arquitectónico
La morfología del bulevar: una plaza que es un paseo
Hviezdoslavovo námestie es una larga plaza arbolada en el centro de la Ciudad Vieja de Bratislava que ofrece vistas sobre el río Danubio. Su morfología real es la de un bulevar más que la de una plaza convencional: estrecha en comparación con su longitud, flanqueada por edificios en ambos lados, con el eje longitudinal marcado por el paseo arbolado central y las dos fuentes paralelas que recorren su extensión.
Esta morfología — que es característica de los grandes paseos centroeuropeos del siglo XIX, como el Ring vienés o los bulevares de Haussmann en París, aunque en escala mucho más modesta — determina la experiencia del espacio: se recorre más que se habita, se avanza a lo largo del eje longitudinal con el Teatro Nacional siempre visible al fondo como punto de fuga que atrae la mirada, y se descubren los elementos escultóricos de manera secuencial, como si fueran capítulos de un relato urbano.
Los edificios más notables son el claustro de la catedral Notre Dame y el Teatro Nacional Eslovaco, situados en la parte oriental. En el lado sur están el Hotel Radisson Blu Carlton, así como las embajadas alemana y americana. La convivencia de estas instituciones — un teatro de ópera, un hotel de lujo histórico y dos embajadas de potencias occidentales — en el mismo espacio urbano dice mucho sobre el estatuto que la plaza tiene en la vida diplomática, cultural y comercial de la capital eslovaca.
El Teatro Nacional Eslovaco: arquitectura neorrenacentista vienesa
El Teatro Nacional Eslovaco fue construido durante la segunda mitad del siglo XIX y proyectado por los renombrados arquitectos vieneses Ferdinand Fellner y Hermann Helmer. El dúo Fellner-Helmer fue el estudio de arquitectura teatral más productivo y más influyente de la Europa centroeuropea del último tercio del siglo XIX: construyeron más de 50 teatros en todo el Imperio Habsburgo y más allá, desde Viena hasta Zagreb, desde Budapest hasta Odesa. Su teatro de Bratislava — inaugurado en 1886, el mismo año que el teatro de Zürich, también suyo — sigue el modelo que habían perfeccionado en obras anteriores: planta de herradura para la sala, fachada de tres cuerpos con loggia de arcos en la planta baja, piso noble con ventanas en arco y cornisa elaborada, remate con frontón triangular y figuras alegóricas.
Su fachada de color crema claro, que resplandece bajo la iluminación nocturna, convierte el extremo oriental de la plaza en uno de los escenarios urbanos más fotogénicos de Bratislava. La decisión de Fellner y Helmer de articular la fachada con una loggia porticada en planta baja — que crea un espacio de transición entre el paseo y el teatro, un vestíbulo al aire libre donde el público puede congregarse antes y después de las funciones — es arquitectónicamente generosa: el teatro no se cierra al espacio público sino que lo invita a participar.
La estatua de Hviezdoslav: bronce heroico de 1937
El monumento de Vojtech Ihriský y Jozef Pospíšil fue erigido en 1937 en Hviezdoslavovo námestie. Muestra al poeta sentado en una piedra escribiendo en un libro abierto. La postura — sentado, en actitud de trabajo intelectual, con el libro abierto en el regazo — es característica del retrato escultórico del intelectual centroeuropeo de la primera mitad del siglo XX: no el héroe militar en postura triunfal, no el político en gesto declamatorio, sino el pensador en el acto de la creación. Es una estatua que honra el pensamiento más que el poder, la escritura más que la acción, en una elección iconográfica que es en sí misma una declaración de valores.
La estatua fue colocada en el centro de la plaza, con árboles cedros plantados alrededor. En los años 50 se construyó una cisterna de hormigón frente a la estatua. Más tarde se añadieron pequeños postes laterales con versos de Hviezdoslav. Los versos inscritos en los postes convierten el espacio inmediato a la estatua en un espacio literario además de escultórico: el pasante que se detiene puede leer fragmentos de la poesía del hombre cuyo bronce tiene delante, estableciendo el diálogo entre la obra y el autor que es el objetivo último de cualquier monumento literario bien concebido.
Síntesis
Hviezdoslavovo námestie es la plaza principal del centro histórico de Bratislava. Longitud aproximada: 400 m. Morfología de bulevar peatonal arbolado. Flanqueada al norte por mansiones nobles históricas de familias húngaras, alemanas y judías. Al sur: Hotel Radisson Blu Carlton, embajadas alemana y americana. Extremo oriental: Teatro Nacional Eslovaco (Fellner y Helmer, 1886, neorrenacentista vienés).
Nombres históricos: Séta tér / Promenade — Radetzky tér / Radetzky Platz — Kossuth Lajos tér / Kossuth Lajos Platz. Nombre actual desde el siglo XX en homenaje al poeta Pavol Országh Hviezdoslav.
Pavol Országh Hviezdoslav (1849-1921): Mayor poeta de la historia literaria eslovaca. Dramaturgo, traductor de Shakespeare, Goethe, Schiller y Pushkin al eslovaco. Escribió en eslovaco durante la magyarización activa del Imperio Austro-Húngaro, convirtiendo el acto de escribir en su lengua en resistencia cultural. Su estatua, obra de Vojtech Ihriský y Jozef Pospíšil (1937), muestra al poeta sentado escribiendo en un libro abierto. Inaugurada con 15.000 asistentes, financiada por la Liga Americana Eslovaca.
Dievča so srnčekom (1942): Escultor Alojz Rigele. Fuente más pequeña de Bratislava. Figura femenina semidesnuda sentada sobre una roca abrazando a un cervatillo. Tradición académica centroeuropea de iconografía clásica (Diana, ninfas del bosque). Situada próxima al monumento a Andersen.
Monumento a Hans Christian Andersen (2006): Escultor Tibor Bártfay. Inaugurado para el 200º aniversario del nacimiento del escritor danés. Figura de bronce alta y delgada, tímida. Rodeada de figuras de personajes de sus cuentos: el caracol de El caracol y la rosa, un elfo en el hombro del autor, el emperador sin ropa en la parte trasera. Piedras de colores en el pavimento representan pétalos de flores. Justificación histórica: Andersen visitó Bratislava en 1841; la tradición local atribuye a ese encuentro la inspiración de La pequeña cerillera.
Evento histórico: 24 de febrero de 2005, George W. Bush pronunció un discurso en la plaza durante la Cumbre de Bratislava con Vladimir Putin.


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