
Las Baleares pasan a formar parte del califato almorávide (1115-1203) bajo el dominio de Muhammad ibn Ganiya. A pesar de sus esfuerzos, los almorávides ven como poco a poco son desplazados del magreb occidental y de Al-Andalus por la expansión almohade y se ven obligados a refugiarse en los territorios más periféricos, con el fin de obtener recursos con que enfrentarse a los almohades. Desde 1117, los dominios almorávides quedan circunscritos al archipiélago balear, recibiendo la llegada masiva de refugiados procedentes de Al-Andalus. Pese a todos los intentos de mantener las Islas, al final, en 1203, caen bajo el control de los almohades hasta 1229, cuando Mallorca es conquistada por los cristianos.

El sistema defensivo del poblado del Puig de Sa Morisca culmina en la zona más alta con una torre de planta circular que permite un control de todo el territorio. Además de las secuencias prehistóricas, en el Puig de la Morisca también se documenta una ocupación islámica de época almohade (1203-1229 dC).
Esta es la zona que mejor conserva estructuras arquitectónicas de esta época.


Adosadas a la Torre prehistórica, se construyeron diferentes habitaciones islámicas. En una de ellas se conserva una estufa.

